lunes, enero 14, 2008

JOHN RAMBO (Crítica)

JOHN RAMBO.
Dirección y guión: Sylvester Stallone
Interpretación: Sylvester Stallone,
James Brolin, Kim Dickens
USA, 2008

Cuando el ex-boina verde John Rambo (Silvestre Stallone) está retirado en soledad, disfrutando de su jubilación anticipada en plena jungla tailandesa, forjando sus propias armas estilo Vulcano y pescando cobras (lo del atún hubiera quedado poco creíble), aparecen un grupo de médicos con ganas de hacer el bien y comprometiendo su voluntad. Dado el atractivo de la chica el militar accede a llevarlos a la frontera, no sin antes advertirles, que en Birmania hay poco que salvar ya. Como no podía ser de otra manera, los misioneros son secuestrados y será nuestro veterano de Vietnam quién acuda a rescatarlos al mando de un grupo de mercenarios.
ODA AL MÚSCULO, AL BOTOX Y AL JINTROPIN

John, John… buen trabajo, John. Que sepas que algunos de los críticos más reputados del panorama cinematográfico madrileño que acudieron al pase de prensa, al final se levantaron y aplaudieron.
Cuentan nuestros abuelos que allá en los orígenes de los cines de barrio en los que las butacas eran apenas dos incómodos palos de madera estilo gallinero, los espectadores pataleaban entusiasmados por la acción que la secuencia del indio malo perseguido por el vaquero bueno contagiaba. Pasados los años y los géneros, al espectador sólo le queda levantarse y aplaudir. Y lo hicimos.

Tremendo derroche de emoción a esas horas de la mañana, fue fruto de imágenes proverbiales grabadas en nuestra retina y que todos los presentes recuperamos para la ocasión, y claro está, por la música del legendario autor Jerry Goldsmith (La momia, El planeta de los simios, Alien, Patton, La profecía, La maldición de Damian, Star Trek, Poltergeist, Gremlins, Instinto básico… y toda la saga de Rambo).

Cuenta Sly, que mientras que Rocky es el lado bueno de su fuerza, Rambo encarna su lado oscuro, y he de decir, que posiblemente también el nuestro y el de toda la humanidad. El resultado es una cinta de un salvajismo absoluto que roza Hostel, y la redención de alguien con 37 años de fluctuante carrera a sus espaldas, olvidado en el implacable Box-office de Hollywood.

Tras un rodaje que confiesa haber sido el más duro de toda su carrera, Stallone ejerce esta vez también de director como ya lo hiciera en otras ocasiones fallidas (el pobre acumula el récord absoluto de Razzies Awards con 30 nominaciones y 10 victorias) y entrega a un John Rambo que es lo que es, como lo fue Rocky Balboa (apuntando que recaudó 155 millones de dólares habiendo costado 24), una aventura más –grotesca si se quiere- de un actor de sesenta años con su badana y su cuchillo de monte, que se muestra en la despedida y bajo el aguacero, mesurado y humilde.

Homenaje pues, a todos esos personajes instruidos en la disciplina del acero desde los tiempos de la Atlántida, y en espera de que Arnold Schwarzenegger abandone la política y nos haga
Conan, el Rey.

PUBLICADA EN http://www.supernovapop.com/, FEBRERO 08