lunes, abril 06, 2009

CONTROL (pressbook)



FICHA TÉCNICA

Dirección: Anton Corbijn
Productores: Anton Corbijn / Todd Eckert / Orian Williams
Productores ejecutivos: Iain Canning / Lizzie Francke / Akira Ishii / Korda Marshall
Guión: Matt Greenhalgh (basado en la novela autobiográfica Touching From A Distance, de Deborah Curtis)
Música original: Joy Division / New Order
Fotografía: Martin Ruhe
Montaje: Andrew Hulme
Diseño de producción: Chris Roope
Arte: Philip Elton
Diseño de vestuario: Julian Day
Maquillaje y peluquería: Jeremy Woodhead
Casting: Shaheen Baig
Compañías productoras: 3 Dogs and a Pony / Becker Films / Claraflora / NorthSee / Warner Music

DATOS TÉCNICOS

País de producción: EE.UU. / Reino Unido / Australia / Japón
Año de producción: 2007
Duración: 122 minutos
Género: Biopic
Idioma: Inglés
Formato: 35 mm (anamórfico)
Aspecto: 2.35:1
Color: Blanco y negro
Sonido: Dolby Digital
Cámara: Panavision Panaflex Millennium XL

FICHA ARTÍSTICA

Sam Riley Ian Curtis
Samantha Morton Deborah Curtis
Alexandra Maria Lara Annik Honoré
Joe Anderson Peter Hook
James Anthony Pearson Bernard Sumner
Harry Treadaway Stephen Morris
Craig Parkinson Tony Wilson
Toby Kebbell Rob Gretton

SINOPSIS

Control es la biografía de Ian Curtis, vocalista de Joy Division desde 1973, cuando aún era un adolescente que estaba en el colegio, hasta la víspera del arranque del primer tour americano del grupo en 1980.
Durante estos años, asistimos a la evolución de Curtis, que parte de su admiración adolescente de David Bowie, a un punk inspirado en la obra de los Sex Pistols, hasta llegar a convertirse en una estrella dentro del rock New Wave, movimiento musical derivado del punk rock, surgido a finales de los 70 en Inglaterra.
La película, basada en la biografía de su ex-mujer Touching From A Distance, hace un repaso por todos los acontecimientos que marcaron la vida de Ian: epilepsia, fracaso matrimonial, su amante, su grupo.
Corbijn utiliza estos hechos en un intento por explicar que fue lo que le llevó a ahorcarse, con tan sólo 23 años.


Basada en las memorias Touching from a Distance, de Deborah Curtis, la película de Anton Corbijn se convierte en un excelente retrato de la historia de Joy Division y de su líder Ian Curtis.
Corbijn narra la historia de Joy Division como cualquier fan podría esperar. Pero Control no es sólo eso, va mucho más allá. Corbijn nos presenta una bella película sobre las catastróficas consecuencias del amor y del arrepentimiento, y de la salvación que todos buscamos en el arte.

Surgidos tras la exitosa irrupción del punk de los Sex Pistols, Joy Division, con su sonido oscuro, representaban la versión minimalista del nuevo sonido emergente. Sus integrantes no tardaron en convertirse en héroes de culto, en parte gracias a su atormentado líder, Ian Curtis (interpretado por un brillante Sam Riley).

Corbijn hace un magnífico trabajo recreando la música y los directos de la banda, acercándonos toda su esencia. Gran parte del mérito se debe a los tres actores que interpretaron a los otros tres miembros de Joy Division.
Eran ellos los que tocaban todos los instrumentos, captando perfectamente la fuerza y la presencia de la banda, que trasladaba a sus directos y a sus discos el sonido propio de una crisis existencial.

A través de Control, también somos testigos de su compleja relación matrimonial con Deborah Curtis (Samantha Morthon) y asistimos a una estética manifestación de su dolor, tanto físico como emocional. Corbijn evoca el dolor y el aislamiento de Curtis con honestidad y sutileza. Como fotógrafo que es, Corbijn hace cada plano con un realismo total, en blanco y negro, como si se tratara de una foto perteneciente a un album que el público nunca debería ver, haciendo así el dolor de Curtis más evidente y su suicidio mucho más trágico.
Es difícil no comparar el suicidio de Kurt Cobain con el de Curtis, pero mientras siempre se ha hablado de que el suicidio del líder de Nirvana fue debido a la enorme presión que sentía, debido a su status de estrella del rock, el de Curttis, tal y como nos la cuenta Corbijn, fue debido a un dolor tan grande por el que nadie podría pasar.



NOTAS DE PRODUCCIÓN

Decades

Al igual que ocurre con otras muchas películas, para encontrar la semilla de Control hay que remontarse 10 años, a una visita a una librería, en la que el productor Orian Williams compró Touching From a Distance, la narración biográfica de Deborah Curtis sobre la breve vida de su marido, Ian Curtis, el enigmático vocalista de Joy Division.

El libro arranca en Macclesfield, una pequeña ciudad a las afueras de Manchester, durante la adolescencia de Ian Curtis. Todos los acontecimientos son narrados siempre desde la perspectiva de Deborah Curtis, quien narra con todo detalle su relación y matrimonio con Ian, a la vez que recuerda la historia de Joy Division. Aunque sólo grabaron dos albums de estudio, en 3 años, fueron los líderes del movimiento post-punk que influenció a bandas como The Smiths, U2 e incluso grupos actuales como The Killers, Bloc Party o The Editors.
La mayor intriga del libro es la perspicacia con la que se adentra en el alma torturada del vocalista de Joy Division. Poco a poco, vamos viendo las diferentes capas de su grave depresión, el sentimiento de culpabilidad y su débil salud, que le llevaron a suicidarse a los 23 años.

“Me compré el libro en 1997, cuando se editó en Estados Unidos”, recuerda Williams. “Lo tuve en el coche durante un par de días, y un productor amigo mío, al verlo me dijo “ qué haces con este libro? ¡Sería una película increíble! Al ser los dos grandes seguidores de Joy Division, de repente lo vieron claro. Williams, que en ese momento estaba ocupado con la producción de Shadow of the Vampire, protagonizada por John Malkovich y Willem Dafoe, le dio el libro a su amigo, para que investigara y viera todas sus posibilidades.

“Había estado oculto y no pensaba en él, ni siquiera lo había leído”, dice Williams (de Touching From a Distance). “Lo puse en una estantería. Un par de semanas después, un amigo mío director, al ver el libro me preguntó, “¿Qué estás haciendo con este libro?”




Atmosphere

Tomando el libro de Deborah Curtis como base, la tarea de escribir el guión recayó en Matt Greenhalgh, nacido y críado en Salford. Los productores siempre habían querido que alguien familiarizado con las costumbres y peculiaridades de la zona de Manchester adaptara el libro, para evitar que la película se llenara de artificios propios de Hollywood.

“Ian es un Dios en su ciudad. Realizar una biografía suya es probablemente el sueño de cualquier joven de Manchester”, afirmaba Greenhalgh, en el transcurso de la rueda de prensa. Touching from a Distance está magistralmente escrito y el guión tiene que estar a su altura. Hay mucha gente a la que satisfacer, que conocen perfectamente todos los acontecimientos”.

Además de pedirle a Deborah Curtis una mayor aportación, Greenhaghl, llevó a cabo una meticulosa investigación. Para ello realizó numerosas entrevistas a personas que habían tenido relación directa con la historia. Al igual que a aquellos que estaban realizando un apoyo activo o estaban involucrados de alguna manera en el proyecto, como Tony Wilson y los miembros de New Order, Greenhalgh además mantuvo un par de conversaciones, cara a cara, con Annik Honoré en la casa que ésta tenía en Bruselas, hasta donde viajó para conocer su historia de primera mano.

En el momento de conocer a la banda, Honoré era una joven periodista freelance belga. Al hacerles una entrevista, sintió un flechazo instántaneo por Ian. Ian y Annik comenzaron una relación que duró hasta que Ian puso fin a su vida. Esta relación aceleró la desintegración del matrimonio Curtis. La principal objeción a la película era la de humanizarla demasiado, puesto que, después de todo, era la mujer por la que Ian Curtis arriesgó todo.

A pesar de sus conversaciones con Greenhalgh, Honoré sólo autorizó que utilizaran su nombre. “Honestamente, me costó mucho que nos permitiera usar su nombre”, reconoce el guionista. Corbijn insinua que posiblemente Honoré tenía algunas reservas, al no saber como se trasladaría el guión a la gran pantalla.
El director afirma que “a veces es complicado explicarle a las personas, que aunque sobre el papel algo te parezca un poco cursi, el modo de filmar las cosas y la manera de decir sus diálogos los actores, pueden convertirlo en algo totalmente diferente. La atmósfera es lo que hace creíbles a las escenas”.
Corbijn visitó a los tres supervivientes de Joy Division en sus casas para enseñarles el guión. “Fue muy interesante, algunos miraban los hechos, otros los sentimientos”, confiesa el director. “Stephen, por ejemplo, quería asegurarse que Rob Gretton, el último manager de la banda, era bien tratado en la película”.
La implicación de Corbijn había hecho que los tres supervivientes de Joy Division dieran su consentimiento al proyecto. A pesar de apoyar la película, habían demostrado un escaso interés.
Al enseñarles el guión, una de las cosas más sorprendentes fue ver como diferían los recuerdos que cada uno tenía. “Todo ocurrió hace mucho tiempo y era una epoca en la que había muchas drogas y confusión”, reflexiona Corbijn. “Pero incluso cuando se produce un accidente de coche y hay varios testigos, una hora después, cada uno cuenta la historia de una manera diferente”.
“El hecho de que fuera Anton quien estaba al mando del proyecto, les producía un sentimiento de seguridad de que el resultado sería bueno”, reconoce Williams.

Ironicamente, aunque los productores deseaban mantener toda la esencia y hacer un retrato lo más fiel posible de Manchester, las imágenes más importantes no podían filmarse en el zona de Manchester que deseaban.
“Queríamos rodar en Manchester, para estar lo más cerca posible del lugar en el que todo tuvo lugar, pero visualmente la ciudad ha cambiado tanto que ya no se parece al Manchester de los 70”, afirma Williams. “Ahora, apuntes donde apuntes con tu cámara aparece algo moderno”.
El paisaje de la ciudad que Ian Curtis conoció ha cambiado drásticamente. La reconstrucción tras el atentado del IRA en 1996 y la modernización llevada a cabo, con motivo de la celebración de los juegos de la Commonwealth de 2002, han sido las causas principales de su gran transformación. Peter Heslop encontró en Nottingham un lugar que se parecía muchísimo al Manchester de los años 70.
“Al descubrir el campus de la Universidad de Nottingham fue cuando nos decidimos. Había algunos estudios antiguos de televisión, con dos platós. Era como si los hubieran puesto allí para nosotros, además podíamos instalar ahí nuestra oficina de producción, era perfecto”, apunta Williams.
Sin embargo, en exteriores emblemáticos de Manchester intimamente relacionados con la historia, tales como la casa en la que Ian y Deborah vivieron, en Macclesfield, si que se filmó.


Leaders of Men

Durante los preparativos de la película, se fue muy minucioso con todo, pero lo que preocupaba a la hora de mantener la autenticidad, era el casting para el personaje de Ian Curtis. Aunque el director nunca pretendió hacer simplemente un biopic, el actor elegido no sólo tendría que parecerse físicamente, sino también tener el mismo espíritu que Ian Curtis. A pesar de que los libros más recientes y las cientos de páginas de internet han engrandecido el halo enigmático y místico de Ian, su encanto no ha desaparecido. La búsqueda del actor perfecto era como un círculo vicioso: si elegían a un cantante famoso para dar vida a Ian Curtis, el proyecto conseguiría rapidamente la luz verde para llevarse a cabo, aunque eso elevaría notablemente el presupuesto, y haría pasar desapercibida su interpretación. Después de hacer castings en Londres, la búsqueda se expandió hasta el norte de Inglaterra y Manchester.

Aunque durante su juventud Sam Riley mostró cierto interés por la televisión y el teatro, pronto todas sus energías se centraron en la música. La banda que lideraba, 10.000 Things, consiguió firmar un contrato con un sello discográfico importante para editar su primer album. Tras un año sufriendo las consecuencias de la política de la major, y sin poder editar su disco, terminaron perdiendo su contrato. Esto llevó a Riley a aceptar un trabajo en un almacen en Leeds. Totalmente desilusionado con su fracaso en el mundo de la música, Sam decidió volver a probar suerte en la interpretación.

“Lo primero que hice fueron audiciones para papeles en televisión, eso me producía cierto malestar porque yo me sentía un músico y no veía como dos cosas tan diferentes podían encajar”, afirma Riley. “Decidí llamar a mí antiguo agente y Control fue lo primero que apareció, eso sí que era increíble”. Riley ríe al recordar como fue su primera audición para el papel de Curtis en Manchester: "cuando llevaba unos minutos en la habitación, Anton me preguntó, ¿Puedo ver cómo te mueves?", recuerda Riley. El director tenía ganas de ver si podía imitar los característicos y desenfadados movimientos de Ian sobre el escenario. "Sabía que me lo iba a pedir, porque había visto al chico que hizo la prueba antes que yo. Me fui al baño y practiqué delante del espejo un par de veces. Me pusieron un Ipod en el brazo, y Anton hizo un juego de pies para ayudarme", recuerda Sam.

Después de una segunda audición, Riley supuso que tenía posibilidades de conseguir el papel cuando Corbijn le dijo que no se cortara el pelo, para interpretar
a un adolescente Curtis, al principio de la película. Meses después, con su pelo ya bastante largo, Riley recibió la noticia de que había sido elegido para interpretar a Ian Curtis. La noticia llegaba el mismo día de su cumpleaños, el mismo día que Elvis Presley y David Bowie.

Unos años antes, Riley realizaba un casting para el papel de Stephen Morris, batería de Joy Division para 24 Hour Party People, antes de llegar a conseguir finalmente el papel de Mark E Smith en la película The Fall, papel que más tarde fue eliminado en el montaje final de la película. Esta experiencia en una película ambientada en el mismo periodo del legado musical de Manchester no le sirvió mucho como preparación para Control puesto que a la película de Corbijn no le interesaba demasiado mitificar este periodo.

"Lo primero que todos me preguntaban era ¿cómo llevaba eso de interpretar a un icono?", comenta Riley. "Es cierto, pero yo no quería pensar en él en ese sentido. No puedes interpretar a un icono sin tomar prestado un poco de la pomposidad del personaje. Él era sólo un chico normal. Fue su anticipada muerte la que siempre fascinó a la gente".

Además de llevar a cabo la preparación necesaria para interpretar el papel –leyendo y visionando todo el material audiovisual – una de las cosas que primero hizo Riley fue tratar de comprender mejor la epilepsia que afectó a Ian Curtis durante la última parte de su vida. Riley tenía algún conocimiento sobre la enfermedad, puesto que el guitarrista de su grupo también la padecía. Para ello, Sam pasó un día entero en la Sociedad Nacional de Epilepsia en Londres. "Me reuní con los neurólogos, que tuvieron la amabilidad de responder a todas mis preguntas y mostrarme cómo se comporta el cuerpo durante un ataque", recuerda Riley. "Vi a varias personas mientras sufrían los ataques. Fue una experiencia bastante dura, porque nadie quiere presenciar algo así, pero esa era la razón por la que yo estaba allí".

Ian Curtis sufrió su primer ataque constatado a los 21 años, en el coche, cuando regresaba de dar un concierto en Londres. Se desconoce sí anteriormente había tenido ataques. "Creo que durante su adolescencia mostró algunos signos de epilepsia, pero nunca con convulsiones", dice Riley, lleno de dudas sobre el verdadero inicio de la enfermedad de Curtis. "Esto es algo que le puede pasar a los adolescentes, parecen curados al llegar a los veinte, y años más tarde los síntomas vuelven a reaparecer".
Así como tenía un parecido físico claro con Curtis, algo para lo que no tuvo que ensayar, Riley también intentó tratar de comprender cómo la epilepsia de Curtis afectó su estado mental, para así ayudarse en la parte final de su interpretación en la película.

Además de recrear los efectos fisicos, cosa que hizo sin ensayos, Riley también debía captar cómo la epilepsia afectaba a su estado mental, para construir su personaje en la última parte de la película.

"Se trataba de apreciar cómo una persona sana iba a vivir en este estado constante de temor. Sabes que un ataque puede matarte, así como provocarte daños físicos. También puede resultar humillante, porque puedes llegar a perder el control de tus funciones corporales, y mucha gente no sabe cómo reaccionar ante tu enfermedad", puntualiza Riley.

Aunque Riley tiene una estructura física muy similar a la de Ian, el único obstáculo para que pudiera clavar a Ian Curtis en la pantalla, era que no tenía sus distintivos y evocadores ojos. "Durante un tiempo pensaban que mis ojos iban a ser un problema", apunta Riley. "Probamos con lentillas, pero con ellas las pupilas no se movían, y me hacían parecer un androide. Un día, estaba con Alexandra Maria Lara en maquillaje mientras me las colocaban, y al mirarla su cara me lo dijo todo.
Como nunca había usado lentillas, me las ponía un par de horas durante los ensayos. La gente del equipo estaba convencida de que debía llevarlas. ¡No tengo los ojos de Ian, pero es que tampoco soy Ian!", confesaba Riley.

Debido a su inexperiencia en la interpretación, las dos semanas de ensayos ayudaron a Riley, a sentirse cómodo y a aumentar su confianza. Mientras que por las tardes se dedicaba a ensayar con los actores que interpretaban a los otros miembros de Joy Division, por las mañanas, estuvo una semana con cada una de las actrices que darían vida a las dos mujeres importantes en su vida: Samantha Morton (Deborah Curtis) y Alexandra Maria Lara (Annik Honoré). Para ayudarles a crear la relación entre sus personajes, los actores iniciaron un viaje al corazón de la historia de Control, que va mucho más allá de la leyenda de Ian Curtis y Joy Division.
"Anton ha mantenido siempre que el quid de la cuestión y lo más importante dentro de la película era el amor juvenil y la vida familiar", concluye Riley. "Puede que me equivoque, pero creo que Anton quería que Joy Division fueran algo supeditado a esto, algo secundario dentro del argumento de su película.”


FECHAS IMPORTANTES

15 de julio de 1956 – Ian Kevin Curtis nace en Manchester
17 de abril de 1974 – Curtis se compromete con Debohah Wookruff
23 de agosto de 1975 – Ian Curtis y Deborah Woodruff se casan
20 de julio de 1976 – Manchester acoge el concierto de Los Sex Pistols donde se produce un encuentro que dará lugar a la formación de Joy Division
29 de mayo de 1977 –La banda de Curtis da su primer concierto como Warsaw
18 de julio de 1977 – Warsaw graba su primera maqueta
25 de enero de 1978 – Primera actuación de Joy Division en Pips Disco, en Manchester
Mayo de 1978 - Rob Gretton se convierte en el manager de Joy Division
Junio de 1978 – Joy Division publica su primer trabajo, An Idea for Living, un EP grabado en diciembre de 1977.
20 de septiembre de 1978 – La interpretación de Shadowplay en el programa de television de Tony Wilson Granada Reports tiene una gran audiencia.
27 de diciembre de 1978 – Ian sufre su primer ataque epiléctico conocido.
16 abril de 1979 – Ian es padre y Joy Division graba su primer álbum, Unknown Pleasures.
Octubre de 1979 - A los 24 años, Anton Corbijn deja Holanda para trasladarse a Reino Unido.
9 de noviembre de 1979 – Anton Corbijn asiste al concierto de Joy Division en el Rainbow Theatre de Londres y contacta con la banda. Al día siguiente, Corbijn fotografía a la banda por primera vez.
Abril de 1980 - Anton fotografía a la banda durante la grabación del video de Love Will Tear Us Apart en Manchester.
18 de mayo de 1980 – Ian Curtis se suicida.
Septiembre de 1980 – Los tres miembros restantes de Joy Division forman New Order.
16 de julio de 1988 – En el Manchester Apollo Theatre, New Order, por primera vez desde el suicidio de Curtis, toca en directo temas de Joy Division.
10 de octubre de 2001 – El productor Orian Williams contacta por primera vez, vía e-mail, con Anton Corbijn. Cuatro días después éste respondió que no estaba interesado en dirigir una película relacionada con la música.
9 de abril de 2004 - Orian conoce a Anton en Los Ángeles durante una comida. Anton le comenta que le interesaría volver a leer el libro Touching From a Distance y reconsiderar la idea de dirigir su adaptación cinematográfica.
12 de mayo de 2004 – Se adquieren los derechos de una posible adaptación cinematográfica del libro Touching From A Distance, de Deborah Curtis.
7 de enero de 2005 - Durante una rueda de prensa, en el Radisson Edwardian de Manchester, (antiguo Free Trade Hall), Anton Corbijn anuncia que dirigirá Control. Corbijn decidió el título para la película la noche anterior. 5 de septiembre de 2005 - Orian se traslada de Los Ángeles a Londres y comienza a trabajar en la producción de Control, desde la oficina de Anton durante más de un año.
12 de octubre de 2005 - New Order toca seis canciones de Joy Division para conmemorar el aniversario de la muerte del dj británico John Peel. Peel se encargó de hacer llegar la música de Joy Division a una mayor audiencia.
8 de enero de 2006 – En el día de su cumpleaños, Sam Riley es galardonado por su papel en Control.
28 de enero de 2006 – Anton Corbijn cena en Manchester con New Order.
23 de mayo de 2006 – Orian Williams y Corbijn comienzan a trabajar juntos en Nottingham en la preproducción de Control.
10 de julio de 2006 – Comienza el rodaje de Control.
26 de agosto de 2006 – Finaliza el rodaje de Control.
17 de mayo de 2007 - Control se estrena en La Quincena de Realizadores de la 60 edición del Festival de Cannes, el mismo día que se celebraba el vigesimoséptimo aniversario de la muerte de Ian Curtis.


ANTON CORBIJN (Director y productor)

Han pasado más de 30 años desde que Anton Corbijn, nacido en 1955, en Strijen (Holanda), descubriera la fotografía a través de su amor por la música. Usó la cámara de su padre, para tomar sus primeras fotos, en un concierto al aire libre en 1972. Pronto su interés por la fotografía se centró en el retrato.
En 1979 se traladó a Londres, donde empezó a trabajar con bandas de rock como Joy Division y Public Image Ltd. Durante este periodo, Corbijn también empieza a trabajar como fotógrafo para prestigiosas revistas como Vogue y Rolling Stone.

Ha seguido una formación autodidacta. A lo largo de los años, ha cambiado su estilo en varias ocasiones, pero sin llegar a abandonar nunca su principal fuente de inspiración: artistas y, en concreto, los músicos.
Algunas de sus más famosas fotografías son las tomadas a personalidades como: Clint Eastwood, Cameron Diaz, Miles Davis, Frank Sinatra, Naomi Campbell, William S. Burroughs, Tom Waitts, Allen Ginsberg, Isabella Rossellini, Joni Mitchell, Bono y Robert De Niro.

Corbijn tiende a dejar a un lado la fotografía glamour tradicional, dándole a su trabajo un toque más natural, frecuentemente en blanco y negro. Los personajes a los que fotografía dan la impresión de estar calmados y alejados de la la vida cotidiana. Sus fotografías muestran emociones naturales.
Desde 1990, Anton también ha trabajado como diseñador de carteles y portadas de discos. A pesar de no haber recibido formación educativa en diseño gráfico, Corbijn ha desarrollado un estilo personal a través de la creación original de caras-tipo, usando pintura. De esta manera, ha diseñado carteles y carátulas para artistas como Herbert Grönemeyer o Depeche Mode.
Las exposiones de Anton Corbijn han sido un gran éxito en toda Europa y su obra puede apreciarse en museos, galerías y en los catorce libros publicados. Además, su trabajo puede verse en alrededor de 100 portadas de discos de U2, REM, Bee Gees, Travis, Morrissey, Rolling Stones, John Lee Hooker, Bryan Ferry, Herbert Grönemeyer, The Killers, Bruce Springsteen, James Last, JJ Cale, Nick Cave, Marianne Faithfull, y Metallica.
Anton Corbijn siempre ha mostrado un gran interés por ampliar sus límites personales. Este afán de superación le llevo en 1983 a convertirse en uno de los
fotógrafos pioneros en combinar imagen fija y video. Desde entonces, ha dirigido alrededor de 80 videos musicales, entre otros, de U2, Johnny Cash, Mercury Rev, Depeche Mode, Nirvana, Metallica, Nick Cave, The Killers, y ha hecho un cortometraje sobre Don van Vliet, alias Captain Beefheart, Some Yo Yo Staff, que fue encargado por la BBC. Su patentado e influencial estilo de imágenes en blanco y negro ha sido imitado hasta tal punto, que ha terminado convirtiéndose en un cliché del rock y en parte imprescindible del lenguaje visual de los años 90.

Control ha sido el primer largo de Anton Corbijn, uno de sus proyectos más ambiciosos, hasta la fecha, y un nuevo testimonio de su versátil carrera artística.
Los temas de Ian Curtis y Joy Division están muy cerca del corazón de Anton, ya que la banda de Manchester fue la razón por la que se trasladó de Holanda a Londres, para "estar más cerca de donde procedía su música", tal y como el director ha reconocido en numerosas ocasiones.


ENTREVISTA CON ANTON CORBIJN

Cuando el productor Orian Williams le ofreció hacer una película, le dijo que estaba pensando un cambio respecto a la fotografía...
Durante los úlitmos cinco años, he estado pensando que debería hacer una película. Cuando haces fotos, durante tanto tiempo, es bueno experimentar con otras disciplinas. He hecho video, cortos, diseño gráfico, escenografías y, en foto, he desarrollado mucho mi manera de disparar y la elección del protagonista. En mi subconsciente quería hacer una película, por eso fotografíaba a muchos actores y directores y quería contar algo que fuera más allá de la foto.

Tras rechazar el proyecto inicialmente, ¿sentías que debías ser tú quien contara la historia de Ian Curtis y Joy Division?
Volviendo la vista atrás, la verdad es que sí. Al principio no estaba seguro, porque nunca antes había dirigido una película y tampoco quería estropear el proyecto. No quieres hacer una mala película, porque puede llevar mucho tiempo que alguien haga una buena obra sobre la figura de Ian Curtis.

¿Puedes recordar tus experiencias personales con Ian?
Me encontré con Ian dos o tres veces. La primera sesión de fotos fue la del metro, un encuentro muy breve, no fueron más de 5 ó 10 minutos. Era holandés y mi inglés aún era muy pobre. Intenté presentarme y recuerdo que ni siquiera me
saludaron. Después de las primeras fotos, se acercaron y me dieron la mano. Antes de que vieran mis imágenes, ya hubo algo que les gustó. Les mandé las fotos y les gustaron, cosa que no ocurrió con los demás. Esas fotos no gustaron a nadie. Nadie quería ver la parte de atrás de la cabeza. Nadie las publicó. El grupo sin embargo, utilizó una de las imágenes para lanzar un single. Rob Gretton me pidió que fuera a Manchester para otra sesión, mientras rodaban el videoclip de Love Will Tear Us Apart. Ahí nos volvímos a encontrar. Mi inglés aún no era lo suficientemente bueno como para mantener una conversación, y encima yo era muy tímido. No podía entender la letra de lo que Ian cantaba, pero podía sentir que era algo que tenía que ver con el corazón, por su forma de interpretarlo. Esa fue precisamente una de las razones que me llevaron a mudarme a Inglaterra. Las pocas veces que había trabajado en Inglaterra sentía que mi trabajo era importante, como una especie de vía de escape, mientras que en Holanda era como si se tratara de un hobbie.

¿Tienes alguna anécdota de primera mano para explicar tu sentimiento sobre Ian Curtis?
Creo que el hecho de estar por ahí dando vueltas me ayudó bastante, a la hora de contextualizar la película y con los miembros de New Order. Mis fotos y video Atmosphere les encantaron, por lo que soy bien recibido, y en ese sentido, no soy ningún extraño.

La película casi depende del personaje de Ian Curtis. ¿Sentiste esa presión?
Sí, estoy de acuerdo. Eso era lo que más me preocupaba. Siempre empiezas con actores conocidos. He de reconocer que contacté con un par de actores importantes. Hicimos un montón de castings en Londres y en el norte, ví montones de grabaciones. En una de esas grabaciones vi a Sam Riley. En él había algo que me hacía recordar mis encuentros con Joy Division. Cuando llegué a Inglaterra a finales de los 70, había montones de jóvenes músicos que no tenían un penique, mal vestidos, muertos de hambre y que fumaban sin parar. Sam Riley era así exactamente. No sólo era un actor que pudiera interpretar el papel, sino que además parecía salido de aquellos años 70. Estaba convencido de que era el actor que necesitaba. Por supuesto estaba nervioso por la elección, porque no tenía experiencia, pero cada vez que me entraban las dudas recordaba, Kes de Ken Loach. Me gustaba la inocencia de aquel chico, de alguien sin pasado, y quería lograr lo mismo con Sam Riley. Alguien sin experiencia suele tener una honestidad muy hermosa. La interpretación de Sam es tan creíble; trabajó muy duró y lo dio todo en su interpretación de Ian Curtis.
¿Pensaste siempre en rodar la película en blanco y negro?
No. Muchos piensan que rodé en blanco y negro, pero lo cierto es que rodé bastantes cosas en color. Mis recuerdos de Joy Division son en blanco y negro. Si ves el archivo visual que hay del grupo, sobre todo las fotos, diría que casi el 99% son en blanco y negro. La razón es que durante los 70, y principios de los 80, las revistas musicales se imprimían en blanco y negro. Una banda debía tener un gran éxito para ser retratada en color, para las publicaciones más comerciales, pero una formación como Joy Division, aún no había destacado tanto como para eso. Las portadas de sus discos también eran en blanco y negro, incluso su ropa también era de tonos grisáceos. Todos estos elementos me llevaron a pensar en Joy Division en blanco y negro.

La estética de la película es muy limpia, muy simple, algo extraño a la hora de hacer una película cuyo tema es la música…
Sí, es cierto. Es exactamente como quería que fuera.

¿Qué era lo que más te atemorizaba a la hora de ponerte tras la cámara por primera vez para rodar un largometraje?
La dirección de actores, eso era algo totalmente nuevo para mí. A la hora de hacer fotos dirijo un poco, pero creo que soy bastante natural. Tenía la esperanza de que fuera algo similar, pero pronto aprendí mucho sobre la actuación.

¿Tras tu experiencia con Control, quieres hacer otra película?
Me gustaría hacer otra película, una película de acción, con más tensión, algo así como un thriller. Para alguien que no ha recibido una formación cinematográfica, dirigir una película es un completo misterio, pero tras la primera comprendes muchas cosas y puedes centrarte más. Me encantó la experiencia, ha sido la experiencia más completa que he tenido en toda mi vida. Las sesiones de fotos son muy intensas, pero cortas.


EQUIPO ARTÍSTICO

SAM RILEY – (Ian Curtis)

En Control, Sam Riley tiene su primer papel como protagonista. Anteriormente, había participado en producciones para televisión como Lenny Blue, Peak Practice Tough Love y en el episodio piloto de la serie de la BBC Sound, de David Kerr. A sus 27 años de edad, se había subido a las tablas para formar parte de las obras teatrales Stags and Hens, Nicholas Nickleby, The Tempest, Dirty Linen y Dumped.
Sam también es el cantante de la banda de Leeds, 10.000 Things. Al finalizar el rodaje de Control, Riley decide grabar con el grupo su segundo álbum y participa en las producciones: Franklyn, On the Road y 13.
SAMANTHA MORTON – (Deborah Curtis)

Samantha Morton ha sido aclamada como una de las actrices más importantes de su generación y, hasta la fecha, ha tenido la oportunidad de trabajar con algunos de los directores más destacados, como Steven Spielberg o Woody Allen.
Sus numerosos y, a menudo, difíciles papeles la han reportado una larga lista de reconocimientos, entre los que se incluyen un Globo de Oro, dos candidaturas a los Oscar y una nominación en los Bafta, por su papel en Control.

En 1997, Samantha Morton se dio a conocer internacionalmente por su desgarrador papel en A flor de piel, interpretación con la que obtuvo la aclamación unánime de la crítica y el premio como Mejor Actriz en los Boston Film Critics Award.

En 1999, Woody Allen la eligió para interpretar a la muda Hattie en Acordes y Desacuerdos, papel por el que recibió sendas nominaciones al Oscar y al Globo de Oro como Mejor Actriz de Reparto.

Entre sus notables interpretaciones cabría destacar las de Jesus´ Son (Alison Maclean), Pandemonium, (Julien Temple), Los sueños de Joseph Lees (Eric Styles) y, Edén, (Amos Gitai). En 2002, Morton protagonizó El viaje de Callar de Lynne Ramsay. Seguidamente, encabezó junto a Tom Cruise Minority Report de Steven Spielberg.

Más recientemente, la actriz ha protagonizado Código 46 de Michael Winterbottom; En América, de Jim Sheridan -por la que recibió su segunda nominación al Oscar como mejor actriz- y El Intruso, de Roger Michell por la que obtuvo una nominación
como Mejor Actriz en los British Independent Film Awards. En 2005, Samantha participó junto a Johnny Depp y John Malkovich en la cinta de Laurence Dunsmore aclamada por la crítica The Libertine.

Tras su participación en Control, Samantha Morton ha participado en Mister Lonely, Elisabeth. La edad de Oro, Synecdoche, New York, The Daisy Chain y The Messenger.
ALEXANDRA MARIA LARA – (Annik Honoré)

Alexandra Maria Lara nació el 12 de noviembre de 1978 en Bucarest (Rumanía). Con tan sólo 4 años se mudó a Alemania con sus padres. Después de graduarse en un instituto francés, entre 1997 y 2000 cursó estudios de interpretación en el Theaterwerkstatt Charlottenburg. Por aquel entonces, ya había participado en varias series de televisión y películas como The Bubi Scholz Story, I Really Hate My Job, Downfall y Der Tunnel. En la television alemana y británica Alexandra ha aparecido en The Company, Dr. Zhivago, Trenk y Napoleon.
Tras su participación en Control, Alexandra ha formado parte del reparto de Youth Without Youth, de Francis Ford Coppola, The City of Your Final Destination, El lector o Farewell.
Actualmente se encuentra inmersa en el rodaje de City of Life de Natalia Moldovan.
JOE ANDERSON – (Peter Hook)

Joe Anderson, hijo del actor Miles Anderson, ha protagonizado Three Words and a Star de Erica Dunton en 2007. Además, ha participado en La Joven Jane Austen, Across the Universe, Copying Beethoven, A Little Box of Sweets y Silence Becomes You.
En televisión Joe ha participado en episodios de Afterlife, Midsummer Murders y en Casa de muñecas.
En el teatro Joe ha formado parte de producciones como El sueño de una noche de verano y Master & Margherita.


JAMES ANTHONY PEARSON – (Bernard Sumner)

Control supuso su debut cinematográfico. Anteriormente había participado en Casualty @ Holby City, Kidnapped’, Monarch of the Glen, Doctors y en las tres series de Jeopardy para la BBC. La participación de James en el teatro incluye las producciones de Not the End of the World, Pinocchio, Home, Julius Caesar y Kes.
TOBY KEBBEL – (Rob Gretton)

Antes de participar en Control, Toby Kebbell había participado en películas como Cacería, Match Point, de Woody Allen, Alejandro Magno, de Oliver Stone o Dead Man’s Shoe,s de Shane Meadows.
Tras Control ha participado en producciones como RocknRolla, The German, Chéri o Prince of Persia que se estrenará en 2010.
En televisión Toby ha participado en The Commander, Macbeth, Bernard’s Watch y Peak Practice. Sus interpretaciones en teatro incluyen papeles en obras como Enemies, Journey’s End, Beautiful Thing y Romeo y Julieta.
CRAIG PARKINSON – (Tony Wilson)

Craig Parkinson ha aparecido en El Decameron y Tooth. En television Craig ha participado en Green, The Innocence Project, Inspector Lynley, The Worst Week of My Life, Black Books, Born and Bred y No Angels.
Sus trabajos en el teatro incluyen Everything Is Illuminated, El sueño de una noche de verano y Much Ado About Nothing.
HARRY TREADAWAY – (Steve Morris)

Antes de su papel en Control, Harry apareció junto a su hermano gemelo, Lucas, en la aclamada por la crítica Brothers of the Head y The Calling. En televisión, Harry ha aparecido en Cape Wrath, Recovery y Marple: Sleeping Murder.


EQUIPO TÉCNICO

MATT GREENHALGH – (Guionista)

Control ha sido el primer trabajo cinematográfico de Matt Greenhalgh.
Antes de su adaptación de Touching From A Distance, había desarrollado su labor de guionista dentro del mundo de la televisión. Entre sus trabajos figuran: Cold Feet, serie galardonada en los BAFTA, Clocking Off, Burn It y Burn It 2. También había escrito el guión para el telefilm Fools Gold.
ORIAN WILLIAMS – (Productor)

Nacido en Jackson y criado en Houston. A principios de los 90, su interés por la industria del cine, le lleva a trasladarse a Los Ángeles. Después de unos años como exitoso productor y director de producción de spots para grandes marcas, Orian formó una productora con el director E. Elias Merhige.
Williams participó en la producción de La sombra del vampiro, película galardonada en los Oscar, protagonizada por Willem Dafoe y John Malkovich.
Posteriormente ha producido Tennis, Anyone…?; la adaptación de la novela de Walker Percy, The Second Coming o The Boom Boom Room.

MARTIN RUHE – Director de fotografía
Control supuso su debut como director de fotografía. Reconocido dentro de la industria del videoclip y los spot publicitarios (Mercedes, Adidas, Gillette, BMW o Ikea).
Martin ha sido galardonado con los premios al ‘Mejor trailer’ y ‘Mejor Spot TV’ en los ADC Awards.
Entre sus trabajos figuran: A Goddamn Job y Bonnie y Clyde. Promos para grupos como Coldplay (dirigido por Anton Corbijn), Feeder, Busted, The Concretes, David Gray y The Moffats.
ESTRENO EL 8 DE ABRIL