martes, octubre 26, 2010

THE TOWN, CIUDAD DE LADRONES (pressbook)

En Boston se producen más de 300 robos cada año. Y un barrio de 1.600 kilómetros cuadrados llamado Charlestown ha dado más ladrones de vehículos blindados y bancos que ningún otro lugar de EE.UU.
Uno de ellos es Doug MacRay (Ben Affleck), aunque no está hecho de la misma pasta que sus colegas en el crimen. A diferencia de ellos, Doug ha tenido una oportunidad de tener éxito, una oportunidad para evitar seguir las huellas criminales de su padre. En lugar de ello, se convirtió en el líder de un grupo de implacables ladrones de bancos que se enorgullecen de coger lo que quieren de forma limpia. La única familia que tiene Doug es la de sus socios criminales, especialmente Jem (Jeremy Renner), quien, a pesar de su temperamento peligroso e irritable, es lo más parecido a un hermano que Doug haya tenido nunca.
Sin embargo, todo ha cambiado desde el último trabajo de la banda, cuando Jem hizo un rehén por un breve espacio de tiempo: la directora de la entidad, Claire Keesey (Rebecca Hall). Cuando descubre que vive en Charlestown, Jem se pone nervioso y quiere comprobar qué es lo que ha visto. Puesto que sabe de lo que es capaz Jem, Doug se encarga del problema. Busca a Claire, que no tiene ni idea de que no se trata de un encuentro casual ni de que ese encantador extraño es uno de los hombres que la habían aterrorizado hacía tan sólo unos días.
A medida que su relación con Claire va evolucionando hasta convertirse en un apasionado romance, Doug quiere cambiar de vida y de ciudad. Pero con los Federales, liderados por el agente Frawley (Jon Hamm), pisándole los talones y Jem cuestionando su lealtad, Doug se da cuenta de que no le va a resultar fácil lograrlo y de que, lo que es peor aún, puede poner en peligro a Claire. Todas las posibilidades que hubiera podido tener en cualquier momento quedan reducidas ahora a una decisión: delatar a sus amigos o perder a la mujer que ama.
El oscarizado Ben Affleck (“El indomable Will Hunting”, “Adiós, pequeña, adiós”) dirige y protagoniza “The Town. Ciudad de ladrones”, un thriller sobre policías y ladrones, sobre la amistad y la traición, sobre el amor y la esperanza y sobre escapar de un pasado que no tiene futuro.
La película también cuenta con Rebecca Hall (“Vicky Cristina Barcelona”), Jon Hamm (“Mad Men”), el nominado un Óscar Jeremy Renner (“En tierra hostil”), Blake Lively (próximamente en “Green Lantern”, “Uno para todas”), Titus Welliver (“Adiós, pequeña, adiós”), el nominado a un Óscar Pete Postlethwaite (“En el nombre del padre”, “Origen”) y el ganador de un Óscar Chris Cooper (“Adaptation. El ladrón de orquídeas”).
“The Town. Ciudad de ladrones” ha sido producida por el oscarizado Graham King (“Infiltrados”) y Basil Iwanyk (“Furia de Titanes”) a partir de un guión de Peter Craig, Ben Affleck y Aaron Stockard, basado en la novela El príncipe de los ladrones, de Chuck Hogan. Sus productores ejecutivos han sido Thomas Tull, Jon Jashni, William Fay y David Crockett, y Chay Carter ha sido su co-productor.
El equipo técnico y creativo se completa con el oscarizado director de fotografía Robert Elswit (“Pozos de ambición”), la diseñadora de producción Sharon Seymour (“Adiós, pequeña, adiós”), el editor nominado a un Óscar Dylan Tichenor (“Pozos de ambición”) y la diseñadora de vestuario Susan Matheson (“La sombra del reino”). La música ha sido compuesta por Harry Gregson-Williams y David Buckley, quienes ya habían colaborado con Affleck en “Adiós, pequeña, adiós”.
Warner Bros. Pictures presenta, en asociación con Legendary Pictures, “The Town. Ciudad de ladrones”, una producción de GK Film y Thunder Road Film.



EN “LA CIUDAD”

Charlestown, Massachusetts: sólo 1.600 kilómetros cuadrados de tamaño pero con un legado mayor que su geografía. Su referente paisajístico, el Bunker Hill Monument, conmemora la famosa batalla de la Guerra de la Independencia, pero las últimas guerras que se han librado en la ciudad han sido entre policías y ladrones.
Éste es el marco en el que se desarrolla la película “The Town. Ciudad de ladrones”. Ben Affleck ha dirigido y co-escrito el guión del film, además de protagonizarlo en el papel central de Doug MacRay. Ha comentado: “Resulta interesante porque, por un lado, tienes ese caparazón exterior de una película de acción, pero, en el fondo, la historia trata de un chico que se ve atrapado en un lugar en el que no quiere estar y quiere cambiar de vida, lo que me resultaba mucho más atractivo. Trata de lo que te marca la forma en que te has criado y también de los hijos que tienen que pagar los pecados de sus padres. Creo que es algo con lo que se identifica mucha gente, incluso aquellos de entre nosotros que no tenemos relación alguna con la delincuencia”.
“The Town. Ciudad de ladrones” está basada en la novela El príncipe de los ladrones, de Chuck Hogan. Natural de Massachusetts, Hogan situó la acción de este drama criminal en Charlestown por un motivo: este barrio de Boston ha producido más ladrones de furgones blindados que ningún otro lugar de las mismas escasas dimensiones del mundo. Las semillas para que germinara ese hecho diferencial probablemente se plantaron cuando Charlestown fue elegida como emplazamiento para una prisión de máxima seguridad, lo que la perpetuó como un enclave criminal. Affleck comenta: “Se convirtió en una especie de puerta giratoria. La gente salía de la cárcel y su familia se trasladaba allí, y luego, cuando volvían a entrar en prisión, se desarrollaba una comunidad a su alrededor. En el libro se plantea la hipótesis - que también se refleja en el film - de que el de ladrón de bancos era un oficio que se transmitía de padres a hijos”.
Jeremy Renner, que interpreta el papel del cómplice y mejor amigo de Doug, Jem, añade: “En una comunidad tan pequeña y estrechamente vinculada como ésa, desarrollaron un estricto código de silencio. Todo el mundo estaba al corriente de todo, pero nadie hablaba, lo que facilitaba el éxito en esa línea de trabajo”.
Publicado en 2004, El príncipe de los ladrones ganó el premio Hammett que concede la Asociación Internacional de Escritores de Novela Negra y llamó la atención del productor Graham King. “Todo el sabor del libro, con sus delincuentes y sus policías, me cautivó completamente", explica King. “Pero también me encantaron los aspectos más profundos de la historia, como la amistad y el trabajo compartido de los dos amigos, independientemente de su ocupación. Luego Doug se enamora de su rehén y tiene que tomar decisiones muy difíciles que les afectarán a todos. Se trata de un cóctel muy interesante”.
Rebecca Hall, que interpreta a Claire, la mujer de la que se enamora Doug, apunta: “Es un thriller al uso en el sentido de que es muy apasionante y tiene mucha acción. Y también tiene su punto romántico con alguna sorpresa que otra. Es simplemente una historia bien contada”.
El productor Basil Iwanyk está de acuerdo. “La historia tiene muchas capas. Primero está la relación de esos amigos de toda la vida de Charlestown, que por inercia se dedican a hacer el mal. Tienen una fanfarronería y una energía que me atrajo, pero luego me encontré con ese romance tan poco convencional, lo que terminó de convencerme”.
El guionista Peter Craig explica que adaptar las relaciones entrecruzadas que pueblan la novela de Hogan en “The Town. Ciudad de ladrones” era lo que más le preocupaba. “Cada relación individual es compleja. Hay una historia de amor en el centro, pero Doug también se relaciona con Jem, con su padre, con la hermana de Jem y con el resto de la banda, y eso también forma parte integral del relato. El objetivo al adaptar el libro era mantener la historia y la profundidad de esas relaciones”.
King envió a Affleck un primer borrador tras ver su debut como director en “Adiós, pequeña, adiós”. “Ben hizo un trabajo estupendo en ‘Adiós, pequeña, adiós’, por lo que nos encantó que decidiera aceptar este material inmediatamente”, señala King. “Y a eso hay que añadir que es de Boston, por lo que conoce la ciudad como la palma de su mano”.
Sin embargo, Affleck y su socio en las labores de guionista Aaron Stockard pronto descubrieron que, a pesar de la proximidad a su ciudad natal, Charlestown estaba a un mundo de distancia de ésta. “Ben y yo crecimos en Cambridge, que se encuentra a tiro de piedra de Charlestown, aunque había muchas cosas que desconocíamos”, afirma Stockard, quien también colaboró con Affleck en el guión de “Adiós, pequeña, adiós”. “Conocíamos su fama, pero dábamos por supuesto que todo estaba exagerado. Pero resultó que todos esos mitos acerca de Charlestown eran realmente ciertos, lo que hacía la historia aún más atractiva para nosotros”.
“Investigamos muchísimo”, recuerda Affleck. “Visitamos cárceles y hablamos con antiguos ladrones de bancos y con miembros del FBI para dar forma al personaje del agente Frawley, interpretado por Jon Hamm. Empezamos a incorporar lo que habíamos aprendido a la arquitectura de la historia para aportarle todos los detalles y la verosimilitud que nos fuera posible”.
“A ambos lados de la cámara, el nivel de preparación de Ben resultaba increíble. Tenía pensado cada momento de la cinta”, comenta Iwanyk. “También tuvo la sabiduría necesaria para rodearse de un reparto y un equipo técnico increíble, y para fomentar un ambiente altamente creativo durante el rodaje. Siempre estaba abierto a las ideas de cualquiera”.
Para incrementar aún más esa autenticidad que buscaban los realizadores, “The Town. Ciudad de ladrones” se rodó casi en su totalidad en localizaciones de Boston y sus alrededores, incluido, por supuesto, Charlestown, así como el North End, Cambridge y el famoso Fenway Park. El estadio de la Liga Profesional de Baseball más antiguo en uso, Fenway, fue el lugar elegido para la secuencia de acción más importante del film. También se recurrió a la población local para algunos papeles protagonistas y de extra, incluidos ex-policías y ex-convictos.

“TOWNIES” Y “TOONIES”

Cuando conocemos al personaje de Doug MacRay, él y su banda están en una furgoneta a las puertas del Cambridge Merchant Bank, segundos antes de su próximo robo. En palabras de Affleck, Doug se está “dando golpes contra las paredes de su propia vida, y sigue haciendo algo que sabe que está mal porque no es capaz de cambiar”.
Affleck prosigue: “Tuvo una oportunidad de tener un futuro diferente – tuvo la oportunidad de ser jugador profesional de hockey –, pero optó por la auto-destrucción. Se hizo adicto a las drogas y lo fastidió todo, así que en lugar de salir, volvió a entrar, y muy a su pesar, terminó más hundido aún. Así es donde lo conocemos. Se ha limpiado un poco, en términos de que no consume, y quiere salir, pero es incapaz de escapar de sus circunstancias”.
“Eso era lo más intrigante de este tipo”, señala Stockard. “Está en un momento de su vida en el que se da cuenta de que si no lo deja, no va a cambiar nunca. No es sólo que no quiera ir a la cárcel o, peor aún, morir, algo que resulta inevitable si se queda en Charlestown y se sigue dedicando a lo mismo. Lo que quiere más que nada es ser una persona diferente”.
“Parte de su situación vital tiene que ver con cómo se ha criado”, nos cuenta Affleck. “Su madre le abandonó, su padre llevaba esa vida, y Doug terminó haciendo lo mismo que los chicos con los que se crió. No es excusa, pero espero que sirva para ver algunos tonos grises que expliquen los motivos por los que terminó donde está. No es algo que haya elegido él de forma totalmente libre”.
“Ben llegó a comprender a la perfección el recorrido psicológico y emocional de Doug”, relata King, “por lo que, cuando dijo que le interesaría interpretar al personaje, supimos que nadie podría hacerlo mejor", añade. “Quedé encantado, no sólo por cómo Ben interpretaba todos los matices del personaje, sino también por la intensidad de su trabajo”.
Los distintos aspectos de la vida de Doug contrastan marcadamente con la de Jem, su mejor amigo y una especie de socio, aunque en el lado oscuro de la ley. A diferencia de Doug, Jem está resignado a llevar la vida para la que parece haber nacido y no tiene ningún escrúpulo con respecto a lo que hace.
Jeremy Renner lo explica de la siguiente manera: “Dadas sus raíces, Jem y Doug han tenido que apoyarse el uno en el otro durante toda su vida, por lo que son casi más hermanos que amigos. Pero ahora Doug se está separando de la vida que Jem siempre ha conocido y Jem trata de recuperarlo, de recordarle el sentido de sus vidas en una especie de: ‘Somos ladrones de bancos. Nos dedicamos a eso, eso es lo que somos.’ Ése es el conflicto que existe entre ellos”.
“Doug y Jem tienen a sus espaldas una historia complicada”, comenta Affleck. “Son el mejor amigo del otro desde que eran unos niños, pero se han convertido en dos personas muy diferentes… personas que no serían amigos de conocerse hoy. Sin embargo, comparten esa historia de lealtad y amor mutuo, y eso le pesa mucho a Doug. Jem está siempre a un paso de perder el control, y Doug es el único que sabe cómo lograr que no se le vaya la mano”.
Renner está de acuerdo en que Jem es “un comodín”, y señala que la propensión de su personaje a la violencia lo convierte en multidimensional. “No es una sola cosa. Es imperfecto – quizás más que otros – aunque hay momentos en los que puedes ver otra dimensión”, señala el actor. “Para mí era importante que Jem fuera un ser humano totalmente desarrollado y no la prolongación de un arma. Comprendí que era un tipo que podía dar miedo, pero también quise dotarlo de cierto sentido del humor y corazón”.
Y según Iwanyk, Renner lo ha logrado. “Jeremy fue una revelación. Transformó a Jem de un mero matón en alguien que me atrapó emocionalmente. Me sentí muy atraído por él, algo que no me había ocurrido cuando leí el guión por primera vez”.
“Jeremy capturó la dicotomía de ese tipo que hace cosas que parecerían imperdonables pero que, al mismo tiempo, no deja de gustarte”, afirma Affleck. “Jem está evidentemente mal, pero puedes comprender por qué es como es gracias a lo que Jeremy aporta al papel. Es un actor excepcional y un tipo muy dulce, y esa humanidad trasciende a su interpretación”.
Renner comenta que Affleck – tanto en calidad de director como de actor – logró que la amistad de toda la vida entre Jem y Doug resultara natural. “Sentía que estaba trabajando con uno de mis mejores amigos. Ben me permitía hacer todo lo que me parecía bien y, si funcionaba, se alegraba mucho. Creó un ambiente genial y todo el mundo se sentía cómodo y a gusto. Fue algo estupendo”.
La sutil brecha que se había abierto entre Doug y Jem se ve agravada cuando, durante el robo del Cambridge Merchant Bank, Jem agrede brutalmente al director adjunto de la sucursal y luego, en un acto repentino y desesperado, toma como rehén a su directora, Claire Keesey.
Aunque la banda pronto la pone en libertad, Jem, en particular, se pone muy nervioso cuando descubre que Claire vive en Charlestown, a unas manzanas de su casa. ¿Qué pasa si ha visto u oído algo que podría vincularlos con el robo? Jem preferiría no esperar a descubrirlo pero, puesto que sabe lo que eso puede significar, Doug se ofrece para hacerse cargo de la situación. Affleck lo detalla así: “En un intento por calmar las cosas, Doug dice que él se ocupa. Empieza a seguir a Claire, lo que lleva a un encuentro inesperado. Y eso genera en la cinta una serie de acontecimientos que van a cambiar su vida”.
De hecho, otro tipo de "cambio" es el inocente motivo por el que se conocen, cuando Claire se acerca a Doug en la lavandería para preguntarle si tiene monedas sueltas para la lavadora. Claire no tiene ni idea de quién es realmente Doug ni de que ya se han encontrado antes. Irónicamente, es esa conexión - el robo del banco y su toma como rehén - lo que se convierte en el catalizador de su romance.
Rebecca Hall comenta: “Eso es lo que ocurre cuando las relaciones se desarrollan en circunstancias extremas: los lazos se vuelven mucho más estrechos. El hecho de que Claire se encuentra con Doug cuando está llorando y sufriendo una especie de crisis hace surgir inmediatamente una chispa entre ellos, no necesariamente por ninguna química natural, sino porque ella necesita a alguien en esos momentos y allí está el, un extraño, que le sonríe y le hace reír. En otras circunstancias, quizás no hubiera salido con él, pero está abierta y es vulnerable, y él le parece una especie de caballero con su armadura brillante”.
Affleck comenta que eligió a Hall para interpretar a Claire no sólo “porque es guapa y tiene un talento increíble, sino también porque transmite cierta sensación de realismo. Ese tipo de honestidad y normalidad resulta especialmente importante para este papel. Te crees que es alguien que podría trabajar en un banco. Parece realmente alguien que se podría haber mudado recientemente a tu barrio”.
Hall observa: “Pensé que resultaba fascinante que ese tipo de mujer que se podría describir como una ‘yuppie’, a falta de una palabra mejor, — lo que los locales llaman ‘Toonie’— se traslada y vive allí incluso después de lo que ha ocurrido. Creo que es fuerte y valiente, y que se niega a comportarse como una víctima. Resultó un papel muy interesante”.
A propósito del desarrollo de la relación entre Doug y Claire, Affleck señala: “Ella viene a representar en qué puede convertirse él finalmente... una versión de su vida diferente a la que conoce”.
Cuantas más alternativas ve Doug en su vida, más peligroso resulta para su banda, así como para la hermana de Jem, Krista, aunque no por los mismos motivos. Blake Lively, que interpreta el papel, comenta: “Todo lo que Krista quiere es que Doug la quiera y la saque de ahí. Ha crecido rodeada de esos tipos duros que no hacen nada bueno, pero han sido los únicos modelos que ha tenido. Ahora es una madre soltera que hace lo que puede para sobrevivir”.
Lively añade que la combinación de inteligencia de la calle y fragilidad de Krista es el rasgo más sobresaliente de su papel. "Tiene capas de oscuridad y vulnerabilidad, de dureza y de desesperación. Krista podría parecer irrecuperable, pero me interesaba mucho interpretarla porque sabía que podría hacerlo de forma que resultara un personaje simpático, y que podría lograr que se comprendiera su comportamiento”.
Iwanyk comenta: “Blake aportó un cóctel perfecto de sufrimiento, sensualidad, tristeza y agresividad a Krista”.
“Cuando conocí a Blake”, recuerda Affleck, “dije, ‘No es muy conocida en Hollywood: en realidad estamos buscando a alguien más mayor y menos atractiva’”, comenta con una sonrisa. “Pero era increíble. Pasó mucho tiempo con la gente de Charlestown y se esforzó mucho para comprender el personaje y las profundidades en las que se sumerge Krista para sobrevivir”.
“En muchos sentidos, Krista es el peor enemigo de ella misma”, confirma Lively. “Y se le da bastante bien arrastrar a Doug con ella también sin darse cuenta de lo que está haciendo. Cuando Claire entra en escena, Krista ni siquiera se entera, pero se da cuenta de que Doug se está alejando y lucha todo lo que puede”.
Otra persona que no está al tanto de la relación de Doug y Claire es el agente especial del FBI Frawley, que está a la cabeza de un grupo de trabajo que investiga los robos de bancos en Boston. “No está del todo convencido de que forme parte de la cultura de Charlestown”, señala Affleck. “Simplemente cree que son delincuentes y está decidido a acabar con ellos”.
Jon Hamm, que interpreta el papel de Frawley, reconoce: “Es un outsider. Pero aunque no es de Boston, tiene mucha experiencia con ese tipo de delitos y vive ahí desde hace algún tiempo, así que conoce a todos los protagonistas”.
La última ola de robos resulta frustrante para Frawley porque sabe quiénes son los culpables, aunque aún no ha logrado echarles el guante. “Eso crea una dinámica interesante entre mi personaje y Ben”, apunta Hamm. “Une elemento fundamental en una buena película de acción es la interrelación entre los buenos y los malos. ¿Quién va a ganar? Pero aquí, la línea entre los buenos y los malos está menos definida, porque puedes sentir simpatía por ambos”.
“Soy un gran fan de Jon, por lo que me pareció una gran suerte poder contar con él”, apunta Affleck. “Cuando conocí a agentes reales del FBI, me di cuenta de que proyectaban cierta sensación de poder e inteligencia, y Jon transmitía esa fuerza. Es muy inteligente y agudo, y eso es algo que inmediatamente provoca respeto. No se me ocurre un actor mejor para este papel”.
A diferencia de Frawley, el detective de la policía de Boston Dino Ciampa ha nacido y se ha criado allí. Titus Welliver, que ya trabajó con Affleck en “Adiós, pequeña, adiós”, es el encargado de recrearlo. “Dino creció en Charlestown, pero eligió un trabajo diferente al de Doug y Jem”, explica Welliver. “Ahora está fuera de lugar en la comunidad, en una escena vemos que le consideran una ‘rata’. Le han arrojado el guante y ahora se ha convertido en algo personal, Dino está decidido a acabar con esos tipos”.
Al haberse criado en la ciudad, Dino sabe cómo hacer que resulte algo personal al interrogar a Doug: sacar a colación al padre de Doug, que está en esos momentos en la prisión de máxima seguridad de Walpole. El oscarizado Chris Cooper da vida a Stephen MacRay en una única escena rodada in situ en Walpole, algo inédito en las instalaciones. Affleck recuerda: “Había trabajado con Chris en una película justo antes de ‘The Town. Ciudad de ladrones’, y ahora vive en Massachusetts, por lo que le llamé y le pedí que interpretara al padre de Doug. Terminamos hablando cuatro horas por teléfono, y realmente se empapó de la historia y la relación que los personajes llevaban a sus espaldas”.
Por casualidad, el día en que Cooper estaba grabando su escena, el padre de Affleck hizo una visita (algo muy poco habitual) al rodaje. “Me di cuenta de que Chris le estaba observando”, apunta Affleck. “Mi padre lleva gafas, así que Chris consiguió unas gafas similares e hizo algunas cosas más que realmente me intimidaban, lo que resultó perfecto para la escena. Se convirtió en el personaje. Todos los funcionarios de prisiones reales que estaban trabajando ese día dijeron que parecía que llevaba 10 años en Walpole. Todos quedamos encantados con su trabajo”.
El reparto y el equipo técnico quedaron igualmente impresionados por otro actor veterano. Pete Postlethwaite es Fergie Colm, un florista cuyo establecimiento constituye una tapadera para lavar dinero, traficar con drogas y otros negocios sucios. Aunque no es físicamente imponente, “era importante que Fergie resultara de todas formas una presencia amenazante”, señala Graham King. “Pete aportó una gran autoridad al papel; incluso cuando sonríe, te das cuenta de que puede ser peligroso cruzarte en su camino, y eso es exactamente lo que buscábamos.
“Chris Cooper y Pete Postlethwaite han prestado ambos una increíble credibilidad a sus papeles”, añade Affleck. “Resulta un baño de humildad trabajar junto a actores de su calibre, por no hablar de dirigirlos”.
Postlethwaite, a su vez, habla maravillas de su director, y comenta: “La habilidad de Ben para reflejar la técnica actoral es el sueño de cualquier actor. Sabe cuándo crees que lo has hecho mal y quieres repetir una toma y, lo que es mejor aún, se da cuenta de cuándo ha salido bien y no es preciso repetirla. No lo dudaría si pudiera volver a trabajar con él en su nueva película”.
La organización supo rodear al reparto de personajes locales, algunos de los cuales no habían actuado nunca antes. Affleck recuerda: “Mi objetivo era sumergir al público en el lugar y contar con personajes que procedieran de ese medio me resultó muy útil. Como dice el personaje de Gloansy en la película, es más ‘autenticioso.’”
Slaine, natural de Boston, que hizo su debut como actor en “Adiós, pequeña, adiós”, fue el elegido para encarnar a Albert “Gloansy” Magloan, que forma parte de la banda de Doug y Jem. Slaine comenta: “Ben conoce muy bien el terreno. Sabe muy bien lo que se está cociendo y eso se deja sentir en la cinta”. Además de su papel, Slaine, quien también está haciendo sus pinitos en la música, interpreta la canción “Run It” en la película.
Descubierto en un casting abierto en Charlestown, Owen Burke consiguió el papel de Desmond Elden, alias Dez, el cuarto miembro de la banda. Resulta interesante saber que Burke llegó a la película con cierto conocimiento de primera mano de la historia. “Conocí a varios ladrones de bancos de Charlestown”, confiesa. “Me contaron muchas de las cosas que habían hecho, así que puedo decir sin miedo a equivocarme que la película es muy realista”.
Otro actor local, Dennis McLaughlin, que se estrena como actor con el papel de Rusty, el “brazo ejecutor” de Fergie, simplemente estaba en el lugar correcto en el momento adecuado. Affleck lo revive así: “Lo descubrimos mientras estábamos buscando localizaciones. Pasé por este apartamento y allí estaba este tipo enorme, sin camisa, tirado el sofá viendo la tele. Tenía un tatuaje de Massachusetts en el brazo con los colores de la bandera irlandesa y el código postal de Charlestown y pensé, ‘Este tipo es espectacular.’ Le pedimos que saliera fuera y resultó ser perfecto. Parece alguien que ha estado en la cárcel, ha salido y ha sido capaz de rehacer su vida. Como Rusty, resulta intimidante por naturaleza, aunque Dennis es un amor en realidad”.
Dar la vuelta a las cosas también ha funcionado muy bien en “The Town. Ciudad de ladrones”. Varios locales que habían tenido sus más y sus menos con la ley interpretan a policías y han trabajando con polis reales que hacen de extras en el film. “Si nos fijamos en los intérpretes, hemos contado con algunas de las mayores riquezas de Boston”, señala Affleck.
El productor ejecutivo David Crockett afirma: “Muchas de las personas que aparecen en la película son de Boston, y la mayoría proceden de Charlestown. Durante el rodaje, algunos se acercaban a Ben y le decían: ‘¿Sabes? ‘Yo lo diría así’ o ‘habría que hacerlo allí’ y Ben no se lo pensaba y decía: ‘Hacedlo así. Quiero verlo.’ Lo que más le importa a Ben es la autenticidad; lo real se impone a todo porque está convencido de que el público lo percibe”.

ACENTOS Y PRECISIÓN

Los actores locales tenían una gran ventaja con respecto a sus compañeros de otros lugares: no les hacía falta aprender el acento de Boston y, más concretamente, el de Charlestown. A diferencia del estereotipo popular, no se trata simplemente de “dejar caer” las erres. “Tiene muchos matices, así que el acento resulta bastante difícil de reproducir”, comenta Affleck. Sin embargo, les recomendó a sus actores que se dedicaran más a escuchar que a estudiar, por así decirlo.
“Al principio me ponía muy nervioso el tema del acento”, confiesa Renner, “pero cuando propuse contratar a alguien para que me enseñara el acento, Ben me respondió que ni hablar. Me dijo: ‘Limítate a escuchar a los nativos; así es como vas a aprender’. No quería que resultara excesivo. Simplemente tratamos de reproducirlo lo más fielmente que pudimos, sin sobreactuar”.
A pesar de que Renner siguió los consejos de su director, Affleck admite: “Me sorprendió lo rápido que Jeremy se hizo con el acento y lo natural que sonaba. No sé cómo lo hizo. Resultó increíble”.
Blake Lively también pasó un tiempo en Charlestown para empaparse del acento y la actitud de las mujeres de la ciudad. “Pasé tiempo con ellas”, recuerda, “pero en lugar de hacer preguntas o tratar de imitar su acento, terminé por mantenerme callada y observar. Me di cuenta de que si estaba hablando, no escuchaba. También me fijé en cómo se relacionaban entre sí y cómo cambiaba su discurso en función de con quién estuvieran hablando. Me resultó muy interesante observar cómo equilibraban su sexualidad con su carecer duro, como en una especie de ‘Déjame tranquila”.
Rebecca Hall, que procede de Inglaterra y no de Nueva Inglaterra no tuvo que lograr reproducir el acento de Charlestown puesto que Claire Keesey viene de la ciudad costera de Massachusetts de Marblehead. La actriz comenta que: “Escuché cintas grabadas por personas de Marblehead y lo que descubrí es que muchas hablaban una especie de dialecto general de la Costa Este. Así que, aparte de hablar con acento estadounidense, traté de reproducir esas pequeñas cosas que los diferencian, y me lo pasé muy bien haciéndolo”.
Los actores que interpretaban a los policías y los ladrones que participaban en las numerosas escenas con armas de la película tuvieron una curva de aprendizaje más física. Se entrenaron con el experto en armas Douglas Fox, así como con el coordinador de escenas de acción Gary Hymes, para aprender a manipular de forma segura y adecuada las distintas armas de fuego, que iban desde automáticas hasta escopetas.
Jon Hamm también tuvo el beneficio de trabajar directamente con el asesor sobre el FBI Thomas B. Devlin, que se crió en Charlestown y se pasó veinticuatro años en la agencia, ocho de ellos supervisando en programa de los SWAT en Boston. “Era la persona a la que plantear todas nuestras dudas”, señala Hamm. “Resultaba de lo más útil poder contar con él. Y también fue muy divertido porque algunos de los extras participantes habían sido detenidos por él cuando se dedicaban a otro tipo de negocios. Así que resultaba muy interesante que Tom hubiera tenido una especie de ‘relación’ con ellos con anterioridad”, comenta divertido.
Los años de trabajo de Devlin con los SWAT le permitieron hacer un doble papel: como asesor sobre el FBI y como asesor sobre los SWAT. “Fue un regalo poder contar con Tom en el rodaje”, afirma Affleck. “Fue muy instructivo sobre cómo trabaja la agencia y, al proceder de Charlestown, conocía muy bien la historia y a la gente. También resultaba emblemático el hecho de que la ciudad hubiera producido también a personas tan buenas con unos valores tan fuertes y una gran integridad, algo que no se suele poner suficientemente de relieve”. También han participado funcionarios de policía reales en algunas de las escenas de acción, lo que ha aportado gran veracidad al trabajo. Crockett señala: “La policía de Boston, la oficina local del FBI y los demás departamentos de policía de la zona nos abrieron sus puertas. Contamos con mucha ayuda desde todos los niveles de las fuerzas de seguridad”.
“Lo más complicado de nuestra investigación”, confiesa Affleck, “era meterse en la forma de pensar del hampa de Charlestown, pero encontramos a personas dispuestas a hablar con nosotros. Aunque cada conversación terminaba con un 'No le digas a nadie que he hablado contigo'", recuerda divertido.
Basil Iwanyk prosigue: “Contamos con varios asesores no oficiales – créeme, asesores muy importantes - que han contribuido con muchos detalles a la cinta. Algunos era eran tipos muy duros, al menos sobre el papel, aunque resultaron ser algunas de las personas más agradables del mundo”.

CUBRIENDO LAS BASES

Para el equipo técnico, lograr realismo también implicaba “The Town. Ciudad de ladrones” sólo podía rodarse en un lugar. Graham King lo confirma: “Tenía que ser Boston: las casas, las calles, la gente... Y puesto que Ben es de ahí y está tan comprometido con su ciudad natal, resultaba aún más importante que la película se rodara en Boston. No había alternativa posible”.
La película se ha rodado casi en su totalidad en la ciudad, incluidas localizaciones en Charlestown, Cambridge y el North End, así como en la sede de los Red Sox, Fenway Park.
La fotografía principal comenzó en el lugar que inspiró tanto la historia como el título y que Iwanyk define como “un lugar de transición. Charlestown se ha aburguesado un poco en los últimos años. Si te parabas en una esquina y mirabas en una dirección, veías casas estupendas y árboles hermosos; era como de libro de cuentos. Y, en esa misma esquina, si mirabas en otra dirección, veías las casas subvencionadas, a unas manzanas de distancia”.
La diseñadora de producción Sharon Seymour comenta que tanto ella como Affleck querían capturar esa yuxtaposición de las casas de obreros con las casas remodeladas de los nuevos inquilinos más acomodados que han llegado a la ciudad. “Ben y yo estábamos de acuerdo en que realmente teníamos que definir Charlestown, trasladar al público la idea de que se trata de una comunidad fracturada. Tienes la plaza y la hermosa arquitectura de las casas en torno a Main Street. Pero existe otro Charlestown compuesto por casas de madera de tres pisos donde han vivido generaciones de las mismas familias. La película lo explora en cierto sentido a través de la relación entre Doug, que pertenece a la clase trabajadora de Charlestown, y Claire, una directora de banco que acaba de mudarse a un bonito apartamento en la plaza”.
La diseñadora de vestuario Susan Matheson también reflejó el contraste entre la ropa de Rebecca Hall y Blake Lively, que interpretan a Claire y a Krista, respectivamente. “Queríamos que fueran polos opuestos” señala. “La ropa de Krista está llena de color, y también lleva muchas más joyas: collares superpuestos y muchos anillos y pendientes de aro grandes. Pero tratamos de seleccionar cosas que pudieran tener un sentido más personal para ella – como la cruz celta que lleva - para dar forma al personaje”.
Por su lado, “el armario de Claire presenta siluetas sencillas y muy pocos adornos”, describe Matheson. “Es directora de un banco, así que se viste de forma muy profesional. Incluso cuando no está trabajando, su ropa presenta unas líneas muy limpias, especialmente si se compara con Krista”.
Quizás la ropa más particular en “The Town. Ciudad de ladrones” son las máscaras que llevan Doug, Jem, Gloansy y Dez para ocultar su identidad durante dos de los tres golpes que dotan de acción al film.
Las máscaras de los esqueletos que se ven en el robo con el que comienza la película estaban inspiradas en la grabación de un golpe real. Affleck lo recuerda como sigue: “Estábamos de visita en las oficinas del FBI y tenían un gran primer plano de la imagen de una cámara de seguridad de un tipo en chándal con una máscara de esqueleto. Llevaba un rifle de asalto, pero era la máscara lo que realmente daba miedo”.
“Resultaba muy intimidante”, añade Matheson, que también vio la foto durante su trabajo previo. “Ben y yo nos quedamos colgados por el miedo que daba y coincidimos en que sería la imagen de apertura perfecta para el film”.
El grupo se pone las máscaras de esqueleto para asaltar el Cambridge Merchant Bank, que es el lugar en el que Doug se encuentra con Claire por primera vez. Aunque la máscara aterroriza a su personaje, Rebecca Hall admite que prácticamente tuvo el efecto contrario en ella. “Esa es la diferencia entre Ben el actor y Ben el director. En la escena, Claire está totalmente intimidada por Doug, pero cuando Ben trataba de darme indicaciones con la máscara puesta, me resultaba muy difícil mantener la compostura”, recuerda divertida Hall.
El robo se rodó in situ en el Cambridge Savings Bank, que Seymour y su equipo transformaron en el Cambridge Merchant Bank… quizás hasta demasiado bien. Seymour lo explica así: “Hubo que cambiar las marcas de todo lo que había dentro y fuera del banco. No creo que mucha gente se dé cuenta, pero el banco me contó que un cliente entró, muy enfadado, diciendo: ‘Llevo 40 años trabajando con ustedes. No me puedo creer que lo hayan cambiado todo en un día.’ Me lo tomé como un cumplido”.
El siguiente golpe de la banda es un furgón blindado en las calles del North End, a plena luz del día. Y su disfraz resulta igualmente descarado, comenta Matheson. “Después de los esqueletos, quería algo que se saliera de las normas. Empecé por pensar en el hecho de que esos cuatro tipos se habían criado como católicos irlandeses, y que podría resulta interesante jugar con ello. Mi primera idea fue vestirlos de monjas, pero Ben vino con la sugerencia de que llevaran ropa de combate del cuello para abajo. Era una combinación interesante: tocas de monja con chalecos antibalas”.
Con el FBI y la policía cada vez más cerca, al asalto del furgón le sigue una persecución por carretera con docenas de vehículos en todas las direcciones. Rodar la escena ya habría resultado muy difícil en una gran ciudad, pero las estrechas calles serpenteantes del barrio histórico multiplicaban exponencialmente el reto. “El North End es un lugar increíblemente estrecho, aclara David Crockett. “El diseño de las calles data del siglo XVII, así que no están construidas para los coches, pero eso también mejoró la escena de acción. Fue genial”.
Affleck colaboró con Gary Hymes y el director de segunda unidad Alexander Witt en la preparación de la persecución, primero con coches de juguete sobre un gran mapa y luego pasando a lo real cuando "todo el mundo tuvo claro dónde iba a estar cada coche y qué iba a hacer cada uno”, recuerda Witt. “Constantemente buscábamos formas de hacerlo más emocionante, pero con tantos coches implicados, también necesitábamos que resultara seguro”.
Al organizar la coreografía de la escena, Hymes comenta que tomó ciertas pistas del guión. “Dice así, ‘Gloansy conduce sin pisar nunca el freno.’ Sortea el tráfico. Hasta ahí sabía que tenía que ser fluido, pero también quería acción. La banda ve que hay polis por todas partes así que, ¿qué tenían que perder?”
“Gary y su equipo fueron sin duda los elementos más cruciales de la secuencia en el North End”, comenta Affleck. "Da igual lo que se te ocurra, si no tienes conductores para hacerlo, no lo vas a poder rodar”.
Para sumergir al público en la acción, Affleck y el director de fotografía Robert Elswit utilizaron en primer lugar una cámara montada en la parte baja del coche con un gran angular. “Queríamos crear algo casi claustrofóbico, para que diera la sensación de que estás sentado con ellos en el coche acelerando por esas callejuelas a toda velocidad”, señala el director. “Lo mejor es que llevan máscaras, así que no tienes que preocuparte por los primeros planos de los especialistas. Eso nos permitió llegar aún más lejos para crear una escena de acción totalmente visceral”.
La persecución termina con el cierre del puente de Charlestown, lo que hizo que la producción tuviera que cerrar una de las principales arterias de salida y entrada de Charlestown durante varias horas. “Fue algo enorme”, enfatiza Crockett, “porque éramos tan sólo una de las muchas actividades que se estaban desarrollando en Boston ese día. Pero la ciudad se mostró muy colaboradora; realmente todos nos ayudaron en lo que necesitamos”.
El equipo técnico apreció especialmente la cooperación de la ciudad al rodar el trabajo más ambicioso y peligroso de la banda – en palabras de Fergie, “hacerse con la catedral de Boston” – Fenway Park. Los productores alaban la capacidad de una persona en particular para lograr que pudieran acceder al emblemático estadio: “el señor Ben Affleck”, confirma King sin dudarlo. “Su nombre tiene mucho peso en Boston. Es fan confeso de los Red Sox, así que fue clave para poder rodar en Fenway”.
Rodadas en mitad de la temporada de baseball, todas las escenas en Fenway tuvieron que completarse en un marco temporal concreto, mientras el equipo estaba viajando. Hubiera resultado imposible rodar una toma masiva - tanto en los túneles del estadio como en las calles adyacentes – con jugadores en el campo y fans en las gradas. Y por si estas limitaciones aportaran poca presión, la compleja secuencia requería la coordinación de muchas partes en movimiento, especialistas y extras, así como miembros actuales y antiguos de los SWAT de Boston que, básicamente, se interpretaban a ellos mismos.
Al margen de esta presión, Basil Iwanyk comenta: “La experiencia del rodaje fue surrealista. Fue uno de los pocos momentos de la vida en los que tienes que hacer una pausa para dar las gracias por donde estás”.
Jeremy Renner está de acuerdo: “Fue genial poder rodar en un campo con tanta historia con ése. Comprendí al momento lo que Fenway significa para los ciudadanos de Boston. Transmite mucha energía incluso cuando está vacío. Sin duda me hizo querer ser seguidor de los Red Sox", comenta con una sonrisa.
“Es todo un hito para cualquier aficionado a este deporte", explica Graham King. “Fue increíble poder estar de pie junto al famoso ‘Green Monster’”, añade refiriéndose al muro de más de 11 metros que ha sido la pesadilla de numerosos bateadores. “Es parte del rodaje fue realmente mágica”.
Ben Affleck, que ha visto muchos partidos desde esas gradas, señala: “Soy un gran hincha de los Red Sox, por lo que fue muy emocionante y todo un privilegio poder rodar allí, especialmente fuera de horas. Sin duda no quería dejar pasar esa oportunidad.”
“Rodar ‘The Town. Ciudad de ladrones’ me ha dado muchas oportunidades”, reflexiona, “y aprecio especialmente la oportunidad de haber podido trabajar con algunos talentos extraordinarios. Ha sido un proceso muy colaborativo y la película es el fruto de muchas personas que se han preocupado por el proyecto y que lo han dado todo”.


BEN AFFLECK (Doug / Director / Guionista) ha sido reconocido por su trabajo como actor, guionista y director. Hizo su debut en la dirección en 2007 con “Adiós, pequeña, adiós”, película que le valió distintos reconocimientos por parte de la crítica como el Premio al Mejor Debut como Director concedido por el National Board of Review. También ganó el Premio al Director Revelación del Año en el Festival de Cine de Hollywood de 2007. Affleck era también co-autor del guión de la cinta, adaptado a partir de una novela de Dennis Lehane.
En 2006, Affleck recibió muy buenas críticas por su interpretación del malogrado actor George Reeves en la película negra “Hollywoodland”. La cinta se estrenó en el Festival de Cine de Venecia, donde se hizo con la codiciada copa Volpi al Mejor Actor. También fue nominado a los Globos de Oro y los Critics’ Choice Awards en la categoría de Mejor Actor, así como el premio a la mejor interpretación en el Festival de Cine de Hollywood. Más recientemente, ha formado parte del reparto conjunto de “Extract” y de “Qué les pasa a los hombres”, y ha protagonizado el thriller criminal de Kevin Macdonald “La sombra del poder”, junto a Russell Crowe, Helen Mirren y Rachel McAdams. Además de “The Town. Ciudad de ladrones”, este otoño podremos verle en la película independiente “En compañía de hombres”, con Kevin Costner, Chris Cooper y Tommy Lee Jones.
Affleck tuvo su primer papel destacado en 1997 con el aclamado drama “El indomable Will Hunting”, que protagonizó con su compañero en las labores de guionista Matt Damon. Ambos recibieron numerosos reconocimientos por el guión original de la cinta, incluido un Óscar, un Globo de Oro y el premio Humanitas. También compartieron una nominación a los premios del Sindicato de Actores (SAG) a la Mejor Interpretación.
Affleck protagonizó luego la oscarizada cinta de John Madden “Shakespeare in Love”, por la que recibió un premio SAG como parte del reparto conjunto. Sus trabajos posteriores incluyen “Armageddon” y “Pearl Harbor”, dirigidas ambas por Michael Bay; “Las fuerzas de la naturaleza”; “El informador”, de Ben Younger; “Al límite de la verdad”, de Roger Michell; “Pánico nuclear”, de Phil Alden Robinson y basada en la novela de Tom Clancy; la adaptación a la gran pantalla del cómic de Marvel “Daredevil”; “Una chica de Jersey”, de Kevin Smith; “Diario de un ejecutivo agresivo”, de Mike Binder; y el elegante thriller de Joe Carnahan “Ases calientes”.
En 2000, Affleck creó junto a Matt Damon, Chris Moore y Sean Bailey LivePlanet, Inc. Su primer trabajo, “Project Greenlight”, se pasó en la HBO y captó la atención de la crítica, el público y la industria por su visión entre bastidores de los retos a los que se enfrenta un director novel. La segunda temporada de “Project Greenlight” se pudo ver también en la HBO a comienzos de 2003, y una tercera temporrada se pasó por Bravo. Las tres fueron nominadas a los Emmy.
Además de su exitosa carrera en el cine, Affleck es también un apasionado defensor de distintas causas y un filántropo. En marzo de 2010 fundó la Eastern Congo Initiative (ECI), que tiene por misión ayudar a la población congolesa a apoyar proyectos basados en las comunidades locales para crear una sociedad sostenible y exitosa en esta región convulsa desde hace tanto tiempo. ECI es la primera iniciativa de ayuda y concesión de ayudas radicada en EE.UU. concentrada totalmente en el trabajo en la región oriental del Congo. Affleck es también un activista político desde hace mucho tiempo y un gran colaborador con muchas organizaciones benéficas como Feeding America, A-T Children’s Project y The Jimmy Fund.


SE ESTRENA EL 29 DE OCTUBRE