jueves, febrero 03, 2011

ASESINATO EN EL ORIENT EXPRESS (adaptación)


ASESINATO EN EL ORIENT EXPRESS
AGATHA CHRISTIE
EDITORIAL MOLINO, BARCELONA, 1989

- Era, opino, una de esas jóvenes que saben cuidarse de sí mismas dondequiera que estén. Había prestancia en sus facciones y delicada palidez en su piel. Le agradaron también sus ondulados cabellos de un negro brillante, y sus ojos serenos, impersonales y grises. Pero era, decidió, un poco demasiado presuntuosa para ser un jolie femme… Pág. 11

- En una pequeña mesa estaba sentada, muy seria y muy erguida, una vieja dama de una fealdad jamás vista. Pero era la suya una fealdad de distinción, que fascinaba más bien que repelía. Rodeaba su cuello un collar de grandes perlas legítimas, aunque no lo pareciesen. Sus manos estaban cubiertas de sortijas. Llevaba el abrigo echado hacia atrás sobre los hombros. Una pequeña toca negra, horrorosamente colocada, aumentaba la fealdad de su rostro. Pág. 25

- Tiene usted, señor conde, las características de un peligroso delincuente –dijo Poirot con sequedad-. Una gran ingenuidad natural y una decisión sin escrúpulos para despistar a la justicia. Pág. 198