martes, abril 01, 2014

EL PRINCIPITO (adaptación)




EL PRINCIPITO
ANTOINE DE SAINT-EXUPÉRY
Ed. Salamandra, Barcelona, 2004

*El zorro calló y miró largo tiempo al principito.
  • ¡Por favor…, domestícame! –dijo.
  • Me gustaría –respondió el principito-, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar amigos y conocer muchas cosas.
  • Sólo se conocen las cosas que se domestican –dijo el zorro-. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Compran cosas hechas a los mercaderes. Pero como no existen mercaderes de amigo, los hombres ya no tienen amigos. Si quieres un amigo, ¡domestícame!
  • ¿Qué hay que hacer? –dijo el principito.
  • Hay que ser paciente –respondió el zorro-. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en la hierba. Te miraré de reojo y no dirás nada. La palabra es fuente de malentendidos. Pero, cada día, podrás sentarte un poco más cerca… pág. 69


*Y volvió hacia el zorro.
- Adiós –dijo.
- Adiós –dijo el zorro-. He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos. Pág. 72


*El principito enrojeció de nuevo. Jamás respondía a las preguntas, pero cuando uno se enrojece significa “sí”, ¿no es cierto?
  • ¡Ah! –le dije-. Temo…
Pero me respondió:
  • Debes trabajar ahora. Debes volver a tu máquina. Te espero aquí. Vuelve mañana por la tarde…

Pero yo no estaba muy tranquilo. Me acordaba del zorro. Si uno se deja domesticar, corre el riesgo de llorar un poco… Pág. 83