Entradas

JACK Y LAS HABICHELAS MÁGICAS, o cuando los niños aún eran inocentes II (adaptación)

Imagen
Periquín vivía con su madre en una pequeña cabaña del bosque. Después de que su madre se quedara viuda, la situación de la familia empeoró tanto al punto de la madre pedir a Periquín a que fuera a la ciudad para intentar vender lo único que poseían, una vaca. El niño llevó la vaca atada con una cuerda, y en el camino se encontró con un hombre que llevaba una bolsa de habichuelas. El hombre explicó a Periquín que aquellas habichuelas eran mágicas, y las ofreció en cambio de la vaca. Periquín aceptó el cambio y volvió muy contento a su casa con la bolsa de habichuelas. Su madre, disgustada, se puso a llorar. Contrariada, ella cogió las habichuelas y las arrojó a la tierra. Al día siguiente, cuando Periquín se levantó, fue grande su sorpresa cuando al abrir la ventana notó que las habichuelas habían crecido tanto que sus ramas se perdían de vista hacia el cielo. Sin pensar dos veces, Periquín trepó por la planta, y subió lo más alto que pudo, por encima de las nubes, donde encon...

HANSEL Y GRETEL, o cuando los niños aún eran inocentes I (adaptación)

Imagen
Junto a un bosque muy grande vivía un pobre leñador con su mujer y dos hijos; el niño se llamaba Hänsel, y la niña, Gretel. Apenas tenían qué comer, y en una época de carestía que sufrió el país, llegó un momento en que el hombre ni siquiera podía ganarse el pan de cada día. Estaba el leñador una noche en la cama, cavilando y revolviéndose, sin que las preocupaciones le dejaran pegar el ojo; finalmente, dijo, suspirando, a su mujer: - ¿Qué va a ser de nosotros? ¿Cómo alimentar a los pobres pequeños, puesto que nada nos queda? - Se me ocurre una cosa -respondió ella-. Mañana, de madrugada, nos llevaremos a los niños a lo más espeso del bosque. Les encenderemos un fuego, les daremos un pedacito de pan y luego los dejaremos solos para ir a nuestro trabajo. Como no sabrán encontrar el camino de vuelta, nos libraremos de ellos. - ¡Por Dios, mujer! -replicó el hombre-. Eso no lo hago yo. ¡Cómo voy a cargar sobre mí el abandonar a mis hijos en el bosque! No tardarían en ser destrozado...

REVOLUTIONARY ROAD (adaptación)

Imagen
REVOLUTIONARY ROAD RICHARD YATES SANTILLANA EDICIONES, MADRID, 2009 * No creo que haya estado nunca tan aburrida y harta y deprimida como ayer por la noche. Y, encima, la historia esa del hijo de Helen Givings, y cómo nos lanzamos todos encima como perros sobre un pedazo de carne; recuerdo que te miraba y pensé: “Dios, ojalá se callara de una vez”. Porque todo lo que decías se basaba en esta gran premisa de que nosotros somos superiores y especiales, y me daban ganas de decir: “¡No es verdad! ¡Fíjate bien!¡Somos iguales que la gente de la que estás hablando! ¡Somos esa misma gente de la que estás hablando!”. Sentí, qué se yo, desprecio hacia ti, porque no te dabas cuenta de que todo era una gran falacia. Y esta mañana, cuando te has ido, cuando bajabas en el coche hacia la curva, vi que te volvías para mirar la casa como si fuera a morderte. Te veía tan desdichado que casi me pongo a llorar, y luego me he sentido más sola que nunca y he pensado: Vamos a ver, ¿cuándo empezó a...

LOS MISERABLES: del folletín al musical

Imagen
M. Myriel debía sufrir la suerte de todo recién llegado a una población pequeña, donde hay muchas bocas que hablan y pocas cabezas que piensan. Debía sufrirla, aunque fuera obispo, y precisamente porque era obispo. Por lo demás, las habladurías en que se mezclaba su nombre no eran más que habladurías, ruido, frases, palabras; menos aún que palabras, palabrerías, como dice el enérgico idioma del Mediodía. Sea como fuere, a los nueve años de episcopado y de residencia en D… todas estas murmuraciones, asuntos de conversación que ocupan en los primeros momentos a las pequeñas poblaciones y a las personas pequeñas, habían caído en profundo olvido. Nadie hubiera osado hablar de ellas, nadie se hubiera atrevido a recordarlas. M. Myriel había llegado a D… acompañado de una solterona, la señorita Baptistina, que era su hermana, y contaba diez años menos que él. Por toda servidumbre tenía una criada de la misma edad que la señorita Baptistina, llamada la señora Magloire, la ...

SKYFALL: de Ian Fleming a Tennyson

Imagen
Fragmento de "Ulysses" de ALFRED LORD TENNYSON  interpretado por Judi Dench en "Skyfall. James Bond 007"  Aunque mucho se ha ido, mucho queda, y aunque ya no tengamos esa fuerza que en los días pasados sacudió cielos y tierra, esto que somos, somos: un mismo ardor de heroicos corazones menguado por el tiempo y el destino pero determinado a combatir, a buscar y a encontrar, y a no rendirse.

HAMLET, EL HONOR DE LA VENGANZA (adaptación)

Imagen
HAMLET WILLIAM SHAKESPEARE Ediciones Cátedra, Madrid, 2008 ¡Oh, veneno del pesar profundo! Todo a causa de la muerte de su padre… ¡Oh, Gertrud, Gertrud! Llegan las penas y no lo hacen una a una, como espías, sino en tropel, como batallones… El padre de Ofelia muerto; luego, la ausencia de vuestro hijo, él mismo, autor violento de su merecido destierro. Y el pueblo agitado, turbado, suspicaz en sus rumores y pensamientos por la muerte del buen Polonio. ¡Cuán torpe nuestra conducta al enterrarle a escondidas! Y la pobre Ofelia, privada de su razón, de su preclaro juicio, sin el que no somos más que imágenes o simples bestias. Y aún es de mayor peligro lo que sigue: su hermano, llegado desde Francia en secreto, que se alimenta del asombro, escondido en las tinieblas; a quien no le faltan maliciosos que infectan sus oídos con historias pestilentes sobre la muerte de su padre; las habladurías, aunque faltas de argumento, serán implacables al acusarnos ante quienes las escuch...

AMANECER (adaptación)

Imagen
AMANECER  STEPHENIE MEYER Punto de lectura, Madrid, 2012 Era un sentimiento extraño para mí, aunque supongo que no sorprendente, puesto que todo lo sentía ahora de forma rara. Lo extraño era que lo sentía como algo natural en cierto sentido. Cuando era humana, nunca había sido la mejor en nada. Llevaba muy bien mis relaciones con Renée, pero probablemente habría mucha gente que lo hubiera hecho mejor que yo. De hecho, Phil parecía estar haciéndolo mejor que bien. Era una buena estudiante, pero nunca la mejor de la clase, y obviamente, no se podía contar conmigo para nada referido al deporte. Tampoco tenía ningún talento particular en lo artístico ni en lo musical. Nadie me dio nunca un trofeo por leer libros y después de dieciocho años de mediocridad, estaba más que acostumbrada a ser una medianía. Me di cuenta en ese momento de que hacía mucho tiempo que me había resignado a no brillar jamás en nada. Hacía lo mejor que podía con lo que tenía, pero sin terminar de ...

ECLIPSE (adaptación)

Imagen
ECLIPSE  STEPHENIE MEYER Punto de lectura, Madrid, 2010 … He visto lo que siente a través de sus ojos. No hay nada romántico en todo esto, no para Quil, aún no –respiró hondo, frustrado-. ¡Qué difícil es describirlo! La verdad es que no se parece al amor a primera vista, sino que más bien tiene que ver con movimientos gravitatorios. Cuando tú la ves, ya no es la tierra quien te sostiene, sino ella, que pasa a ser lo único que importa. Harías y serías cualquier cosa por ella, te convertirías en lo que ella necesitara, ya sea su protector, su amante, su amigo o su hermano. Pág. 181-182

LUNA NUEVA (adaptación)

Imagen
LUNA NUEVA  STEPHENIE MEYER Punto de lectura, Madrid, 2009 Pero ¿y qué ocurriría si este agujero no llegaba a cerrarse nunca? ¿Y si las heridas en carne viva jamás se curaban? ¿Y si el daño era permanente, irreversible? Me rodeé el cuerpo con los brazos y apreté con fuerza. Como si nunca hubiese existido , pensé con desesperación. ¡Cómo había sido capaz de hacer una afirmación tan estúpida y tan absurda! Podía haber robado mis fotos y haberse llevado sus regalos, pero aún así, nunca podría devolver las cosas al mismo lugar donde habían estado antes de que le conociera. La evidencia física era la parte más significativa de la ecuación. Yo había cambiado, mi interior se había alterado hasta el punto de no ser reconocible. Incluso mi exterior parecía distinto, tenía el rostro cetrino, a excepción de las ojeras malvas que las pesadillas habían dejado bajo mis ojos, unos ojos bastante oscuros en contraste con mi piel pálida; tanto, que si yo hubiera sido hermosa y s...

CREPÚSCULO (adaptación)

Imagen
CREPÚSCULO  STEPHENIE MEYER Punto de lectura, Madrid, 2008 -¿Porque sería demasiado arduo para ti si yo estuviera demasiado cerca. -Es un problema, sin duda, pero no me refería a eso. Es sólo que eres demasiado suave, tan frágil. Tengo que controlar mis actos cada instante que estamos juntos para no dañarte. Podría matarte con bastante facilidad, Bella, y simplemente por accidente –su voz se había convertido en un suave murmullo. Movió su palma helada hasta apoyarla sobre mi mejilla-. Si me apresurase, si no prestara la suficiente atención por un segundo, podría extender la mano para acariciar tu cara y aplastarte el cráneo por error. No comprendes lo increíblemente frágil que eres. No puedo perder el control mientras estoy a tu lado. Pág. 315