Entradas

NADA (adaptación)

Imagen
NADA CARMEN LAFORET Austral Editorial, Barcelona, 2012 El olor especial, el gran rumor de la gente, las luces siempre tristes tenían para mí un gran encanto, ya que envolvía todas mis impresiones en la maravilla de haber llegado por fin a una ciudad grande, adorada en mis sueños por desconocida. Empecé a seguir –una gota entre la corriente- el rumbo de la masa humana que, cargada de maletas, se volcaba en la salida. Mi equipaje era un maletón muy pesado –porque estaba casi lleno de libros- y lo llevaba yo misma con toda la fuerza de mi juventud y de mi ansiosa expectación. Un aire marino, pesado y fresco, entró en mis pulmones con la primera sensación confusa de la ciudad: una masa de casas dormidas; de establecimientos cerrados; de faroles como centinelas borrachos de soledad. Pág. 71, 72. Luego me pareció todo una pesadilla. Lo que estaba delante de mí era un recibidor alumbrado por la única y débil bombilla que quedaba sujeta a uno de los brazos de la...

JARRAPELLEJOS (adaptación)

Imagen
JARRAPELLEJOS FELIPE TRIGO Bibliotex, Madrid, 2001 Amaba lo trágico, sin perjuicio de desvanecerse a la menor impresión, lo mismo que al perfume fuerte de una rosa. Una noche, despierta por el gritar de los pastores, se obstinó en ir a ver la pelea de lobos y mastines; salieron, pisando barro; los cruzó entre las encinas una sombra, y tuvo Pedro Luis que retornarla en brazos desmayada. Una tarde quiso presenciar la extracción de un ahogado en la laguna; lo sacaron los guardias y el porquero; tendiéronlo sobre el murallón; horriblemente hinchado, el cadáver hizo “gruuú”, vaciándose de agua y pestilentes gases por la boca; Orencia cayó a tierra con un síncope, y durante medio mes sólo supo perfumarse, rezar y no dormir, con la visión aquella ante los ojos. Pág. 14 Eran las familias enteras, eran los tristes derrotados, en éxodo hacia el pueblo, en éxodo hacia el hambre… Cruzábanse entre los que seguían enloquecidos la batalla, sin que unos a otros concediérans...

LA BARRACA (adaptación)

Imagen
LA BARRACA VICENTE BLASCO IBÁÑEZ Círculo de lectores, Barcelona, 1977 Aquella ruina apenaba el ánimo, oprimía el corazón. Parecía que del casuco abandonado fuesen a salir fantasmas en cuanto cerrase la noche; que de su interior iban a partir gritos de personas asesinadas; que toda aquella maleza era un sudario ocultando debajo de él centenares de cadáveres. Imágenes horribles era lo que inspiraba la contemplación de estos campos abandonados; y su tétrica miseria aún resaltaba más al contrastar con las tierras próximas, rojas, bien cuidadas, llenas de correctas filas de hortalizas y de arbolillos, a cuyas hojas daba el otoño una transparencia acaramelada. Hasta los pájaros huían de aquellos campos de muerte, tal vez por temor a los animaluchos que rebullían bajo la maleza o por husmear el hálito de la desgracia. Pág. 21 Cuando en época de cosecha contemplaba el tío Barret los cuadros de distinto cultivo en que estaban divididas sus tierras, no podía contene...

La novela social y política. Teoría e historia de la producción literaria crítica (UAM)

Imagen
Las novelas sociales y políticas: el relato crítico de la otra mitad del mundo: a) Génesis histórica de la novela social y política. b) Fundamentos teóricos y epistemológicos de la novela social y política. c) Estética de la novela social y política. d) El lugar de la novela política y social en el campo literario. La cuestión social y las novelas del cambio de siglo: a) Ernesto Bark.- Los vencidos (1891). b) Vicente Blasco Ibáñez.- La barraca (1898). c) Benito Pérez Galdós.- El caballero encantado (1909). La lucha contra el caciquismo y la corrupción institucional de la Restauración: a) Felipe Trigo.- Jarrapellejos (1914). b) José López Pinillos.- El luchador (1916). c) José Díaz Fernández.- La venus mecánica (1929). d) José Mas.- En la selvática bribonicia (1932). De la dictadura de Primo de Rivera a la revolución social: a) Federica Montseny.- La Victoria (1925). b) Luisa Carnés.- Tea Rooms (1932). c) Ramón J. Sender.- Viaje a la aldea del crimen (1934) Crítica del...

LA VERDAD SOBRE EL CASO SAVOLTA (adaptación)

Imagen
LA VERDAD SOBRE EL CASO SAVOLTA EDUARDO MENDOZA Editorial Seix Barral, Barcelona, 2000 Los transeúntes se hacían los sordos. Nosotros seguíamos corriendo cogidos de la mano. Eran días de irresponsable plenitud, de felicidad imperceptible. Pág. 24 -           Ya veo por dónde vas –replicó Pajarito de Soto-, aunque creo que yerras. Si la libertad no existe fuera del marco de las realidades (como la libertad de volar, que sobrepasa los límites físicos del hombre), no es menos cierto que dentro de dichos límites la libertad es compleja y, según el uso que se haga ella, se configurarán las condiciones subsiguientes. Tomemos, por ejemplo, la protesta obrera en nuestros días. ¿Me vas a decir que no es un hecho condicionado por las circunstancias? No. Nada más palmario: las condiciones salariales, el desequilibrio de precios y salarios, las condiciones de trabajo, en suma, no podían sino producir esta reacción. Ahora bie...

THE INVISIBLE poema del film

Imagen
El día se consume, se vuelve noche,  quema el borde de mi alma. En la noche estallo, en chispas de soles, y me vuelvo el fin del fuego, el polvo de huesos. La noche acuchilla mi aliento, se traga entera mi lengua, voltea, invierte, regresa. En la noche veo lo real, oculto por la mentira del día, ojos cocidos, cerrados, sonrisa de dientes blancos. El sueño camina y habla,  los pies marcan el tiempo de un tambor inexistente. 

EL ABUELO (adaptación)

Imagen
EL ABUELO BENITO PÉREZ GALDÓS Comunicación y Publicaciones S.A., Barcelona, 2006 -           Allí pasé la noche, en la cabaña de Martín Paz… Luego me he venido pasito a paso por el filo del cantil, recordando mis tiempos. ¡Ah!, todos los caminos y veredas de este país me conocen; conócenme las breñas, las rocas, los árboles… Hasta los pájaros creo que son los mismos de mi niñez. Esta hermosa Naturaleza fue mi nodriza. ¡No podréis comprender, niñas inocentes que empezáis a vivir, cúan grato y cúan triste al mismo tiempo es para mí recorrer estos sitios, ni cuanto padezco y gozo haciendo revivir a mi paso cosas y personas! Todo lo que me rodea paréceme a mí que me ve y me reconoce…, y que desde el mar grande al insecto casi invisible, todo cuanto aquí vive, se queda en suspenso…, no sé cómo decirlo…, se para y mira… para ver pasar al desdichado conde de Albrit. (Las dos niñas suspiran). Pág. 38 Es el maestro de las n...

DRÁCULA poema del film

Imagen
Look at love how it tangles with the one fallen in love look at spirit how it fuses with earth giving it new life why are you so busy with this or that or good or bad pay attention to how things blend why talk about all the known and the unknown see how the unknown merges into the known why think separately of this life and the next when one is born from the last look at your heart and tongue one feels but deaf and dumb the other speaks in words and signs look at water and fire earth and wind enemies and friends all at once the wolf and the lamb the lion and the deer far away yet together look at the unity of this spring and winter manifested in the equinox you too must mingle my friends since the earth and the sky are mingled just for you and me be like sugarcane sweet yet silent don’t get mixed up with bitter words my beloved grows right of my own heart how much more union can there be. LOOK AT LOVE by Rumi

SIETE AÑOS EN EL TIBET (adaptación)

Imagen
SIETE AÑOS EN EL TÍBET HEINRICH HARRER                 Ediciones B, Barcelona, 1997 Para los budistas, esta montaña es el trono de los dioses, el monte santo de las leyendas, no existe un solo tibetano que no sueñe con poder contemplarla. Los verdaderos creyentes no dudan en recorrer dos mil o tres mil kilómetros para venir en peregrinación, y algunos de ellos llegan a medir con sus cuerpos la distancia que de ella los separa. Pág. 81 Al atardecer entramos en Tradün. El pueblo está dominado por la mole de su monasterio de lamas, que el sol poniente colorea con reflejos purpúreos. Detrás de la eminencia en que está edificado se apiñan las casas de la población, que, como todas las de esta región del Tíbet, están construidas con pellas de tierra y recubiertas sin cocer. Los habitantes se han reunido para vernos y nos contemplan en silencio. Inmediatamente nos conducen a una casa pre...

DOLPHIN TALE poema del film

Imagen
Sea Fever I must go down to the seas again, to the lonely sea and the sky, And all I ask is a tall ship and a star to steer her by; And the wheel’s kick and the wind’s song and the white sail’s shaking, And a grey mist on the sea’s face, and a grey dawn breaking. I must go down to the seas again, for the call of the running tide Is a wild call and a clear call that may not be denied; And all I ask is a windy day with the white clouds flying, And the flung spray and the blown spume, and the sea-gulls crying. I must go down to the seas again, to the vagrant gypsy life, To the gull’s way and the whale’s way where the wind’s like a whetted knife; And all I ask is a merry yarn from a laughing fellow-rover, And quiet sleep and a sweet dream when the long trick’s over. JOHN MASEFIELD Traducción: Debo bajar a los mares de nuevo, al solitario mar y al cielo, y sólo pido una alta nave, y una estrella que la haya de guiar, y el golpe del ...