lunes, octubre 02, 2006

LIGERO DE EQUIPAJE (Reseña)

LIGERO DE EQUIPAJE, Ian Gibson
Editorial Aguilar, Madrid, 2006


“España es una gran desconocida para sí misma” nos reprochaba el hispanista Ian Gibson en su conferencia inaugural de los cursos de verano de la UNIA hace unas semanas y nos mostraba su elección: investigar desde la cercanía y no desde una cátedra lejana y haber desconfiado siempre de lo que los escritores cuentan de sí mismos.
Biógrafo de Lorca, Dalí, Rubén Darío… irlandés de nacimiento y español de vocación, nos presentó la que muchos tildan como “la biografía definitiva de Antonio Machado”.

En ella, el escritor nos descubre a un Antonio Machado con algo de revolucionario y algo de anticlerical, de genética jacobina y masónica -aunque fuera de estado “durmiente”- contestatario, neopopular, vividor a “retrotiempo”, con un poco de exhibicionismo reprimido, como todos los tímidos, sonámbulo divino…
De ella, salimos con ojos nuevos para las calles de nuestra propia ciudad, acaso una ciudad en la que todos tenemos “alguna raíz sentimental y amorosa”.
En ella, leemos algunos de sus versos un poco avergonzados por usurpar los mensajes tan íntimos escritos para los ojos de la amada, nos convencemos de que efectivamente, la felicidad es simplemente una cuestión de egoísmo o de inconsciencia y que los sueños, representan deseos que no se pueden expresar en la vida despierta.

Sencillez, claridad y hondura, como le gustaba al poeta. Ligero de equipaje se inicia como un viaje de infancia, entusiasmados y nerviosos, y se acaba acongojados y echando la mirada hacia atrás.
Cantar quisiéramos… pero no podemos.


PUBLICADA EN GENERACIÓN XXI, Octubre 2006