martes, marzo 27, 2007

HARSH TIMES. VIDAS AL LÍMITE (Crítica)

HARSH TIMES. VIDAS AL LÍMITE.
Director y guionista: David Ayer
Intérpretes: Christian Bale, Freddy Rodríguez, Eva Longoria
USA, 2007
120 min


El antiguo soldado Jim Davis (Christian Bale) intenta reinventarse tras su regreso de la guerra del Golfo, rellenando solicitudes para todos los cuerpos del ejército de los Estados Unidos. Quiere que su vida vuelva a la normalidad, casarse con su novia mexicana y eliminar de sus noches las pesadillas del horror de los combates. Su mejor amigo es Mike Alvarez (Freddy Rodríguez) quien también intenta buscar trabajo porque está siendo mantenido por su paciente novia Sylvia (Eva Longoria). La pareja de amigos salen cada mañana con sus trajes y sus buenas intenciones pero los obstáculos, la sociedad, la genética del vago o del asesino, les conducen por otros derroteros.

De casta le viene al galgo… David Ayer nació en el centro de Estados Unidos pero en plena adolescencia se trasladó a South Central en Los Ángeles. A los 18 años se alistó en la Marina y tras su licenciamiento se convirtió en guionista de Hollywood. Autor de la oscarizada Training Day (Antoine Fiqua, 2000) y de A todo gas (Rob Cohen, 2001), cinta imprescindible para los amantes del tuning, debuta ahora escribiendo y dirigiendo Harsh Times.
Su sello, para bien o para mal (dependiendo de los gustos) es lo que es, y no hay que darle más vueltas: corrupción, violencia, hip hop, tias buenas que gastan la misma talla de sujetador que de mala hostia, drogas, latas de cerveza, armas de todo tipo de calibre, velocidad, argot callejero, palizas, camisetas de tirantes y bíceps tatuados.
Rescatar a actores como Christian Bale, que a pesar de un malogrado acento chicano, engulle al resto del elenco, y ponerlo al mando de esta cinta, es sin lugar a dudas, una decisión acertada, puesto que ya demostró que nadie como él para correr desnudo tras una puta con una motosierra en la mano (American Psycho). El problema al que van a parar la mayoría de estos “musculator” es que luego nos resulten intragables en una de “para todos los públicos” como Arnold Schwarzenegger en Poli de guardería o Vin Diesel en Un canguro súper duro. Pero en cualquier caso, todo macho tiene derecho a sus 15 minutos de ternura.
Eso sí, como norma preventiva, si al entrar en un apartamento de soltero te tropiezas con una tabla de planchar y enfrente hay un saco de boxeo, excúsate diciendo que tienes que retocarte el maquillaje y echa a correr sin volver cabeza. Porque en los metros que separan lo uno de lo otro, se esconde posiblemente un psicópata.

En el caso concreto de Bale, encarnando aquí a esa especie de soldado del Apocalipsis, prototipos que van desde Michael Douglas en Un día de furia hasta Brad Pitt en El Club de la Lucha, a ratos humanos y a ratos animales, sobreviviendo a su particular tipo de infierno que a veces, (y es lo peor y es lo creíble) parece asemejarse más de lo que quisiéramos al de tod@s, y que acaban clamando piedad y pidiendo que les disparemos. Y lo haremos. Porque si sus acciones nos desahogan su muerte nos libera.


PUBLICADA EN www.supernovapop.com , MARZO 2007

jueves, marzo 22, 2007

DIARIO DE UN ESCÁNDALO (Crítica)

DIARIO DE UN ESCÁNDALO
Dirección: Richard Eyre
Interpretación: Judi Dench, Cate Blanchett, Bill Nighy
UK, 2007


En el centro de un secreto con derecho a traición se encontrarán dos mujeres atrapadas. Barbara Covett (Judi Dench) va anotando amargamente todo lo que ocurre a su alrededor en un diario que hará de testimonio de todos los pecados llevados a cabo en su escuela. Su mundo de soledad y rigidez salta por los aires cuando llega a las aulas de secundaria la joven profesora se arte Sheba Hart (Cate Blanchett) encarnando a la esperada y ansiada confidente, alma gemela y leal amiga de la vieja maestra. Los intereses se mezclan, los deseos se confunden, las fidelidades se quiebran.

Bien nos ha enseñado el séptimo arte que los rostros del psicópata pueden ser de lo más impensables y variopintos. Basada en la novela de Zoë Heller y nominada al Oscar como mejor guión adaptado (Patrick Marber) llega la intriga de Diario de un escándalo, dirigida con maestría por Richard Eyre y cuya potencia dramática y psicológica sacude al espectador taciturno que había olvidado aquéllas damas de hierro que gobernaban los patios del instituto y que nos han hecho a más de un@ quemarnos los dedos del cigarro. No es de extrañar que haya sabido exprimir al máximo las letras de la novela porque Eyre acumula un saco de premios como director teatral y se ha atrevido recientemente con la obra de Arthur Miller “El crisol”, protagonizada por Liam Neeson y por la que fue nominado a un Tony al mejor director.

Arropado por el bagaje de Judi Dench (nominada como mejor actriz) de más de 40 años de carrera en la pequeña y en la gran pantalla y los escenarios teatrales, da cuerpo y gesto a la abuelita veneno (implacable como M en la serie de James Bond) y que no gastará en escrúpulos al juzgar, manipular y finalmente, maltratar psicológicamente a aquellos que eviten su abrazo septuagenario.

La inocencia, la bohemia burguesa y el viciosillo irreprimible vendrán de la mano de Cate Blanchett (también nominada como mejor actriz de reparto), que ya nos había seducido como Galadriel, reina de los Elfos en El señor de los anillos de Peter Jackson y en La chica de mis sueños de Cherie Nowlan y hasta malherida y haciendo pipí sujetada por Brad Pitt en la reciente Babel. La justificación para su desliz es que el imperativo de matrimonio más hijos no abastecen el sentido de su vida. Y cómo no, la creemos y la perdonamos.
Atención pues al adolescente pecoso y pecaminoso Andrew Simpon que recibe la réplica, y que al parecer lleva toreando en las tablas de toda Irlanda desde los cinco años, y con tal inicio, y con tal maestra, esperamos más habladurías.

Destacar finalmente la BSO a cargo del también nominado Philip Glass. Su fuerza inunda unos fotogramas desnudos y nos hace tragable una de esas historias que todos hemos oído alguna vez, que nadie sabe nunca cómo sucedió, de la que simplemente un día se dejó de hablar, y que algún escritor, guionista o reportero malintencionado, la trae del pasado.


PUBLICADA EN www.supernovapop.com, MARZO 2007

miércoles, marzo 21, 2007

ENTREVISTA A MIGUEL CERECEDA

TEXTO: MAR GÓMEZ Y JORGE NAVARRO
FOTO: SARAH BIENZOBAS

Miguel Cereceda (Santander, 1958) es profesor titular de Estética y Teoría de las Artes en los departamentos de Filosofía y de Historia del Arte de la Universidad Autónoma de Madrid. Obtuvo la cátedra de Filosofía de Bachillerato y fue también profesor de Sociología del Arte en la acreditada Facultad de Bellas Artes de Cuenca.
Miembro de la Junta directiva del Círculo de Bellas Artes y crítico de arte en ABC Cultural, con una cantidad ingente de artículos y colaboraciones en diferentes diarios, libros y catálogos, le entrevistamos en su despacho, en unas horas de tutoría entre clase y clase, recibiéndonos ya como ex profesor, en cierta manera orgulloso de sus pupilos y a la par combativo y dispuesto a echarnos por tierra cualquiera de nuestras tesis mal argumentadas.
El recuerdo de sus clases magistrales nos trae a la memoria el método socrático entre la ironía y el humor, el aprendizaje y el juego, algunos momentos de “trágame tierra”, diálogos ionescos, mil anécdotas que todavía hoy provocan nuestra risa y por supuesto, el inevitable cariño hacia esos maestros que nos dejaron su huella.
Nuestra charla llega con la resaca aún de ARCO 2007 y los fastos del Día Mundial de la Mujer Trabajadora, por lo que aprovechamos tal contexto para exprimir dos de sus libros más reputados: “El origen de la mujer sujeto” y “Problemas del arte contemporáne@. Curso de Filosofía del arte en 15 lecciones”.


Se dice que Arco 07 va a mejor después de 26 ediciones, pero su nueva directora habla de cómo otras ferias sin tanta experiencia, ganan posiciones al estar situadas en centros financieros como Londres o Miami. Si ésta es la premisa ¿tiene una feria en Madrid capacidad de competición internacional?
ARCO no deja de ser una feria comercial, es decir, responde a que haya una estructura económica que respalde ese mercado, no se trata de una bienal como las de Estambul o Sao Paulo. En ese sentido, la directora Lourdes Fernández, tiene razón cuando dice que efectivamente, hay ferias más jóvenes como la de Miami Basel o Frieze en Londres con una mayor repercusión comercial y mediática. ARCO es una feria de arte español contemporáneo presente fundamentalmente en España. Se han hecho esfuerzos por invitar a inversores y coleccionistas internacionales, pero a la hora de la verdad corresponde al mercado español. Quizá lo más sorprendente de ARCO no es la posición económica, sino la repercusión mediática y de visitantes que tiene, produciendo un fenómeno mediático y espectacular sorprendente, con gran relevancia en el panorama social y cultural español.

Ciertamente se habla de esa separación entre bienal y feria, pero si nos referimos al número de visitantes, ARCO cuadruplica a Basilea.
Efectivamente, lo que quiere decir que ARCO esta ocupando un espacio que quizá no le corresponde. Aparenta de cara al espectador medio español el gran escaparate del arte contemporáneo, cuando éste debería presentarse en los museos y en grandes exposiciones. Se ha intentado hacer en España bienales, pero no se consolidan. Para una bienal hay que generar una infraestructura importante que les permita tener continuidad.

Si el escaparate es mediático, si la compra es mediática ¿está atrapado el arte dentro de estrategias de marketing?
Si. En el mercado del arte todo pertenece a la estrategia del marketing. Una cosa es el arte como reflexión sobre los problemas de nuestra cultura y otra cosa es su mercado. Sin duda, lo primero no tendría existencia sin lo segundo, una industria cultural que lo respalde. Esto con el cine o con la música pop no plantea problemas. Sin embargo el arte, al suponerse más dedicado a reflexionar sobre grandes problemas, se le quiere redimir de su relación con el mercado. A la hora de la verdad, el cine y la música contemporánea han resuelto esta relación sin contradicciones. Lo mismo empieza a suceder con el arte, las artes plásticas o visuales están aprovechando canales que son evidentemente mercantiles.

¿La pintura y la fotografía siguen mandando?
Si porque la mayor parte de los coleccionistas que hay en España son pequeños, con una colección incipiente de apenas 20 o 30 obras y evidentemente, todavía responden a parámetros tradicionales de adquisición. La pintura pervive y se sigue vendiendo porque hay sofá y encima queda un incómodo espacio en blanco que el hogar burgués tiene que rellenar. La pintura o la fotografía satisfacen muy bien esa necesidad.

Pero los galeristas hablan de un nuevo cliente informado, culto y exigente que sabe lo que quiere ¿es que va el mercado por un lado y la teoría por otro?
La crítica tiene poco que ver y poco efecto sobre el mercado. La experiencia crítica en este aspecto es muy desoladora. Tu puedes criticar a Barceló pero ya está muy por encima de tus críticas, y puedes defender muchísimo a un artista que te entusiasma y tampoco tiene ningún efecto. El crítico tampoco es el juicio último en la Historia del Arte, está más interesado en los planteamientos de un artista o en las aportaciones intelectuales o formales que el trabajo artístico pueda desarrollar. El mercado tiene sus propias leyes y despliegues. Por ejemplo, Manolo Valdés, un artista que de repente se ha sobre valorado muchísimo, y que la crítica ya puede desgañitarse diciendo que no tiene mayor interés, pero el comprador al final busca revalorizar su adquisición ¿no?

Se dice que el arte en España es ya la tercera inversión por detrás de la inmobiliaria.
No lo sé, habría que ver cuanto se invierte en drogas (risas) u otro tipo de cosas. Es cierto que el mercado español está muy comprometido con el ladrillo y que el ladrillo ha llevado a una ampliación del mercado del arte. Te lo cuentan muchos galeristas: la gente compra ahora cuadros para poner en el adosado. Todo esto ha producido una proliferación sorprendente de galerías. En Madrid hay unas 150 galerías de arte contemporáneo funcionando, y dices “como es posible esto, si parece que no hay mercado”. Pues con 150 galerías, algo debe haber.

En tu obra“Problemas del arte contemporane@” afirmas cierta intromisión de la filosofía en el territorio del arte. ¿No ha sido siempre así?
La filosofía siempre ha sido referente para el arte, pero el arte no siempre ha sido referente para la filosofía. Para Spinoza, Leibniz o Descartes, el arte es una cuestión casi ajena. Después de la Revolución Francesa se reconsideran los problemas del arte como un problema filosófico fundamental. El desembarco de la filosofía en el mundo del arte ha producido cosas un poco patológicas que a veces suscitan la indignación de algunos historiadores del arte como si hubiera una invasión de su territorio. Podría mencionar casos de eminentes críticos o teóricos de arte contemporáneo que son filósofos; Fernando Castro, José Luis Brea, Guillermo Solana, tienen una formación filosófica. La propia filosofía se viene orientando hacia los problemas del arte desde el siglo XIX con Schelling y Hegel. En Schopenhauer y en Nietzsche esto es evidente. En el siglo XX, grandes filósofos como Heidegger o la orientación marxista, que es todavía más sorprendente, desembocan en una poderosa teoría del arte, Benjamín o Adorno se ocupan también de estas cuestiones. Esto no es abandonar los problemas tradicionales de la filosofía. Es una evolución concreta que se debe también a un cierto agotamiento, una cierta crisis de la filosofía. El discurso filosófico es siempre el discurso de una crisis. En filosofía no hay acumulación o crecimiento como en la ciencia y esa crisis lleva a replantearse todo desde el principio. La filosofía se esta ocupando de los problemas del arte porque en éste hay un modelo de conocimiento alternativo a los modelos de la ciencia y de la técnica.

En esta pérdida de referencia de los valores culturales ¿cuál es el papel entonces de la creación artística contemporánea?
A mi me gusta una expresión que utilizaba Eva Lootz hablando del arte como “pensamiento salvaje”, es decir, el arte tiene esa capacidad de anticipar cosas. A veces dice lo evidente, pero a veces dice cosas que no se han pensado suficientemente. En este sentido, el arte da a luz. La filosofía reflexiona sobre lo que el arte presenta o representa, no se convierte en una estética normativa que diga lo que el artista tiene que presentar o representar. Sin embargo, también forma parte de la industria del espectáculo y eso permite a críticos como Fernando Castro, hablar de bufonería del arte contemporáneo. Es decir, la característica principal es entretener, servir a los poderosos, como los bufones medievales, un arte boludo, en el sentido argentino. Con ello se pierde un elemento critico importante que a mi me gusta rescatar y reivindicar. Tal vez ese pensamiento salvaje es el que hace aparecer formas expresivas, reflexiones, pensamientos, sentimientos que no están suficientemente puestos a la luz y que es posible que sean lo más interesante del arte.

A propósito del Día de la Mujer Trabajadora oímos palabras como realización, independencia… pero la conquista no parece tal cuando el regalo más solicitado por nuestras alumnas al acabar la Selectividad es el aumento de pecho ¿no crees?
Si y no. Por un lado aparece una mujer mucho más crítica que a la vez que quiere un aumento de pecho quiere un aumento de sueldo. Es decir, que lo cortés no quita lo valiente y al feminismo clásico se ha sumado un feminismo que reivindica la belleza femenina, la seducción, la coquetería, sin que ello suponga necesariamente un compromiso con la sumisión al varón.

Entonces ¿se impone o no el paradigma de la mujer objeto?
Hay que trabajar en la línea colectiva de reivindicación de derechos de la mujer pero en lo que se refiere a las formas de seducción, yo no tengo claro si es una objetualización ya o no. Cuando uno habla con mujeres mayores, y hablo de una experiencia propia reciente, dicen que no les importa ya su inteligencia o su nivel económico sino que lo que echan de menos es su belleza, su poder de seducción. Esto tiene un componente de dominio sobre el otro puramente sexual y que tiene fecha de caducidad, pero no es sólo en la mujer, el homosexual vive la tragedia del mismo modo. Las formas de sexualidad son ricas y no deben subsumirse a la alienación femenina. Por supuesto que hay fenómenos objetivos que son compromiso de todos cambiarlos, por ejemplo ese 30% menos de la masa salarial. Hay que erradicar la discriminación en el mundo académico, adecuar la ratio entre profesores/as y alumnos/as, en esos departamentos que el porcentaje de alumnas son superiores y sin embargo los profesores son el 90% varones. Esto es un objetivo que hay que asumir entre todos. Pero el tema de la mujer objeto de hoy se encuentra también en el varón. El hombre también se ha objetualizado, se depila, se da crema, se perfuma, siendo quizás el modelo histerizado de la cultura contemporánea. En esa objetualización hay una voluntad de seducir al otro, de llegar al deseo del otro, heterosexual u homosexual…El hecho pues, de querer reivindicar la sexualidad es positivo, afirmar las formas más rotundas y más provocativas.

Pero en “El origen de la mujer sujeto” rescatas la idea de la seducción de la palabra, del poder del lenguaje…
Si pero a veces un buen par de tetas también es un signo lingüístico, como lo son unos tacones, como lo son unos pendientes… Hablamos de un mundo simbolizado. ¿Qué significan unos zapatos de tacón? Profesionalidad, seducción, coquetería… Acabamos precisamente de perder a Baudrillard que fue el primero que habló del sistema de los objetos como sistema lingüístico. Nos vestimos de una determinada manera y con ella decimos algo: “estoy disponible” o “no me molesten”. Uno representa con sus signos a un prototipo elegido por él mismo ¿detrás hay estrategia de seducción? Sin lugar a dudas. El despliegue lingüístico que es la apariencia encuentra otro despliegue que enlaza con el lenguaje, con lo verbal, donde el propio deseo se articula como lenguaje y esto es un hallazgo lacaniano: el inconsciente articulado como lenguaje, la estructura lingüística del deseo. Lo que se desea es el deseo del otro: qué me habla, qué me llama, qué me quiere… Esto es lo que nos lleva a autoanalizarnos y en casos patológicos a psicoanalizarnos ¿no? (risas)


PARA www.generacionxxi.com, 2007

viernes, marzo 09, 2007

ENTREVISTA A PEDRO LOEB

TEXTO: MAR GÓMEZ
FOTO: SARAH BIENZOBAS

Pedro Loeb es guionista, realizador, profesor y director de la escuela madrileña LA FACTORÍA DEL GUIÓN. Mitad alemán, mitad argentino, reside en España desde el año 2001. Graduado en económicas y en psicología, optó finalmente por la Escuela de Arte Dramático de Buenos Aires acumulando seminarios de guión, dirección, actuación, clases de música y de canto, y acompañado por renombres como Andrej Kieslowski o Margaritte von Trotta. Con una fecunda trayectoria en Argentina en cine, televisión y teatro, emprende su viaje a Europa y tras dar clases en algunas instituciones, decide en 2004 montar su propia escuela en Madrid. Desde entonces, la fama y los logros le vienen lo mismo de su actividad profesional -la película FELICIDADES en la que participó como guionista del desaparecido Lucho Bender, fue seleccionada para el Oscar 2001 a la mejor película extranjera por Argentina- como de su carisma en el aula y de su personal impronta en cada guionista o actor. Su último guión, MADRIZ MADRIZ, ha obtenido dos premios y está impaciente por comenzar a dirigir. Nos recibe entre “llamados” de su celular, buenas nuevas de agradecidos alumnos y cierta timidez disfrazada de cortesía.

Me cuentas que en breve viajas a Cuba para dar unos cursos, pero supongo que el viaje es derivado del Primer Premio del Festival Internacional de Cine Pobre que se le otorgó a MADRIZ, MADRIZ. Eso de “cine pobre” suena ya un poco desalentador ¿no?
Bueno, en realidad viajo a Cuba para dar un seminario de guión en la escuela de San Antonio de los Baños a alumnos ya avanzados, me llevará algo más de un par de semanas, entonces aunque les visite no tiene nada que ver con el festival. El Festival de Cine Pobre está dirigido por Humberto Solás, director reconocido cubano, está organizado anualmente para alentar producciones y el premio es precisamente la postproducción y la participación en el Festival de Cine de Huelva. Se trata de un jurado de tres países, MADRIZ MADRIZ ganó el primer premio y me alegró mucho, porque el guión hasta fue enviado por mail por falta de tiempo, lo leyeron y les gustó. No les conocía de nada, no me conocían de nada, por lo que tengo mucha fe en el proyecto y estoy deseoso de ponerme a dirigir. Se trata de un largometraje que refleja mi mirada de extranjero y un poco de español a la vez, porque son casi seis años aquí, un cruce de historias de identidad y de amor que transcurre en un gimnasio o centro de ocio, que existe en verdad y que es curiosísimo, porque conviven razas, religiones, edades; hay desde un tipo cuidando su musculatura a uno que baila flamenco, desde una clase de yoga a otra de danza del vientre, espectáculos, ensayos… y el único común denominador es que todos tienen una razón para despertarse al día siguiente con ganas, que no es poco dado el vacío existencial.

Da la impresión de que si alguien quiere dedicarse al cine (actores, guionistas, realizadores…) y llegar a ser algo, debe marcharse necesariamente a Hollywood o cómo mínimo a Bollywood donde se hacen 800 películas al año, ¿crees que podremos vencer algún día al goliat estadounidense?
No hay porque competir con Estados Unidos, hay cabida para todos. De hecho cuando uno elige la película a ver, puede irse a por la más taquillera, la que más publicidad tuvo o puede ir al cine a pensarse, a repensarse. El cine da modelos, cómo otra gente vive su vida, cómo resuelve sus conflictos de amor… Yo siempre digo en clase, que lo que identifica el espectador es la decisión que toma el protagonista, y uno aprende con el cine mucho. Algunos nos formamos viendo cine.

De tu escuela están saliendo muchos actores y guionistas jóvenes que están encontrando hueco en el cine español y en las numerosísimas series de TV. ¿Hablamos de subvenciones e inversiones o hablamos de talento?
Desde luego, las subvenciones, de la Factoría no salen, la escuela se autogestiona, así que definitivamente, debe ser el nivel el que es bueno. En realidad, se produce mucho, se escribe mucho, se optimizan los trabajos, los guiones se leen en voz alta, todos participan en el trabajo de todos, y quizás se crea una mística especial. Yo procedo de un lugar en el que si quieres dedicarte a algo artístico tienes que tener mucho impulso. Con respecto a los profesores, es difícil encontrar buenos, que estén dispuestos a echar muchas horas extras, corrigiendo, reuniéndose, que sea profesional del medio y que a la vez sienta la docencia. Pero bueno, es cierto que se están recibiendo premios, esta semana justamente se presenta un piloto en Calle 54 para una cadena importante, en el que tres de los cuatro guionistas pasaron por la Factoría, y yo me entero cuando ya está consumado, no, y me llena de orgullo.

¿El talento se puede enseñar/aprender?
No, algo mucho más importante que poseer talento, que por supuesto en un momento dado define, es poder sentar el culo delante del ordenador, y no faltar a clase, y tener una actitud, y registrar lo que pasa a tu alrededor. Como esa frase de Picasso “si la inspiración viene que me encuentre trabajando” y no disperso en otra cosa. Está demostrado que cuanto más escriben, mejor escriben. Luego se introduce cierta sensibilidad, o talento o inspiración o llámese como se quiera. Pero incluso puede resultar a veces que creer que posees talento, te relaje, y eso es ya un enemigo. Lo virtual no existe.

Hace poco tuve el placer de conocer personalmente a Jane Arnold, una catedrática de la Universidad de Sevilla que propone trabajar a fondo la dimensión afectiva en el aprendizaje. Por lo que sé de tus clases, tú practicas un poco también ese estilo, construyendo primero la identidad del alumno quizás… Cuéntanos un poco de esa carismática experiencia como docente.
Bueno, creo que uno debe ser capaz de comunicar sentimientos, emociones e ideas, y por eso al principio, algunos ejercicios se basan en anécdotas y experiencias autobiográficas para evitar el miedo a la página en blanco. Así uno no está pensando en escribir una historia original, que esté a la altura que se espera. Luego eso se incorpora al lenguaje del formato guión, en tercera persona, en presente, sin adjetivos, y cuando uno maneja la técnica, comienza la ficción.

Has sido contratado para adaptar EL MAÑANA PROMETIDO, una novela inédita de Asís Arana, de la que creo que ya tienes un primer borrador ¿crees que la polémica de la fidelidad al texto ha llegado a su fin y que el concepto artístico de “obra abierta” de Umberto Eco se ha impuesto también en la literatura?
Si, posiblemente. Yo creo que el problema de las adaptaciones es encontrar el conflicto matriz porque es lo que te va a sostener el guión. Si lo encuentro, estoy salvado, porque no se trata de transcribir situaciones o diálogos literales del texto. Inevitablemente, se eliminan subtramas, se recortan personajes, a veces se reactualiza la época…Si un escritor es demasiado celoso de su material, bueno, pues que no ceda los derechos. En el caso de Asís hemos trabajado juntos, la novela tenía mucha reflexión, y hemos hecho que las cosas ocurran, y que no se digan, que se vean.

Se ha producido en los últimos años una especie de trasvase bidireccional de profesionales, sobre todo de actores, entre España y Argentina ¿ves muchas más afinidades que diferencias entre ambos cines?
Si, hay mucho cariño y mucho respeto por lo argentino en general, jugadores de fútbol, actores… lo celebro, porque años antes cuando viajaba a España quizá notaba más el tema “sudaca”. También lo que pasó en Argentina con el corralito ha provocado más humildad y se han bajado mucho los humos. Por otro lado, en Argentina nos encantan también los españoles, como hablan, la cultura… Hay una atracción recíproca en la que no tuve nada que ver pero en la que por suerte, estoy involucrado ¡fenomenal!

Aunque no se puede definir como movimiento puesto que aún se está desarrollando, alrededor de la debacle política y económica de diciembre de 2001 en el cine argentino se ha dicho que hay un cambio generacional. Pero se habla del Nuevo Cine Argentino como si pudiésemos meter todo en el mismo saco y no creo que sea así ¿estás de acuerdo conmigo?
Si, no creo en el Nuevo Cine Argentino. Creo que hay autores, hay películas y hay momentos. Todo convive y yo no llamaría a uno comercial y a otro nuevo. Hay obras austeras, que emocionan, las hay que buscan el batacazo económico, que funcionan. Pero no, definitivamente no hablaría de nuevo cine argentino como tampoco hablaría de nuevo cine español.

Un cineasta chileno, Aldo Francia, afirmó que “Todo el cine es político”¿qué opinas de esto?
Si, todo es política. Porque si uno dice “yo no me meto en política”, igual la política se mete con uno. Uno mira a su alrededor, encuentra pobreza o bienestar; sales a la calle, ves las obras, intentas dar clase, hay ruido. Uno no es una isla, uno es un comunicador, por omisión también comunica. Piensas: no me quiero meter en nada vinculado con la política, para mí está todo bien y voy a hacer historias felices con happy end. Pero estar comunicando ya es una opción política. Hay mucho por cambiar, mucho por mejorar, y el cine evalúa, no está ajeno. El director debe ofrecer al espectador una conclusión final, hasta una música final que despierte una sensación. ¿Cómo quieres que se vaya tu espectador?

FELICIDADES, película terrible y hermosa al mismo tiempo, se abre con una cita de EL PRINCIPITO, esa que habla de la posibilidad de encontrarse sólo en un desierto de hombres, y se cierra con un brindis de cómico “por un mundo mejor”. ¿Crees que sólo nos queda la mirada de un niño y el humor, como únicos refugios?
No, no creo en nada definitivo de nada. Esta película para mí es muy entrañable porque Lucho, el director, falleció, porque recuerdo el proceso de guión como algo muy hermoso, con sus momentos donde disentíamos pero que al final resolvíamos… La idea en general era mostrar la historia de tres tipos, normales, parecidos a nosotros, que puestos bajo presión se tuercen dejando su nobleza a un lado. Fue como algo premonitorio, porque después pasó lo del corralito, que no sólo fue una crisis económica sino también moral en la que la gente se torció. El “sálvese quién pueda” llevó a un hermano cagar a otro hermano para cuidar el kiosco, por decirlo burdamente. Fue entonces cuando pensamos que la manera de digerir el drama era con humor, y hay momentos en los que uno se está riendo y a la vez tiene un nudo en la garganta…MADRIZ, MADRIZ juega también un poco con esa ambigüedad, es lo que me gusta.


PARA www.generacionxxi.com, 2007



jueves, marzo 01, 2007

UN PUENTE HACIA TERABITHIA (Crítica)

UN PUENTE HACIA TERABITHIA
Dirección: Gabor Csupo
Interpretación: Josh Hutcherson, Anna Sophia Robb
Guión: David Paterson
Basado en la novela de Katherine Paterson
USA, 2006

Cierra los ojos y abre tu mente… pero bien.

Hay realidades que no parece que caben en los estómagos y necesitan ser contadas… La pérdida de tu mejor amig@ en la infancia puede ser una de ellas. El drama, llega tarde a la pantalla porque ya lloramos lo suyo en My girl (Howard Zieff, 1991) cuando a Macaulay Culkin le picaron las abejas, pero es igual, si hay que llorar otra vez, se llora.

De todas formas, algo les está pasando a los infantes del mundo, de nuestro mundo, claro, el del desarrollo, no a los infantes del mundo de la supervivencia que bastante tienen con echarse un puñado de arroz al ombligo hinchado (y seguro que aún hay algún bienpensante que cree que es cuestión de tiempo y de buena voluntad que los niños negros del África puedan vivir algún día como los niños suizos de Europa).

Lo cierto es que desde las sagas de los anillos y el mago de las gafitas, de vez en cuando nos llega una de esas historias que se acaba calzando miles y miles no sólo de lectores sino de espectadores en potencia. Y de aquellos barros y aprovechando el tirón del género fantástico, vienen ahora estos lodos.

No es de extrañar su triunfo. Un puente hacia Terabithia reúne muchos de los escapes infantiles que a todo niño “desarrollado” se nos ha pasado por la cabeza: la casita en el árbol, poder volar, desarmar a los abusones, princesas y monstruos, la amistad desinteresada e inocente entre chico-chica cuando aún no se ha embadurnado con el sexo, y la conquista de nuestro propio reino en el interior de un bosque mágico. Era cuestión de tiempo incorporarlo a las realidades a través de las 2D y 3D creadas por el ordenador.

Katherine Paterson, la escritora norteamericana que publicó el libro a finales de los años 70, confesó haber creado la historia tras la experiencia de su propio hijo ante la pérdida de su mejor amiga. Ahora es David Paterson quien ha reactualizado la historia creando un guión resultón que el debutante director Gabor Csupo, famoso animador, candidato a los Óscars y galardonado con un Emmy (Rugrats en París y Los Thornberrys) ha sabido sacarle el mejor de los tonos. Sólo faltaba el encuentro con los productores de Las Crónicas de Narnia y una sobrada interpretación por parte de actores y actrices: a Josh Hutcherson ya le habíamos visto en Jumanji (Joe Johnston, 1995), y a Anna Sophia Robb acompañando a Johnny Deep en Charlie y la Fábrica de Chocolate (Tim Burton, 2005).

Lo dicho, cierra bien los ojos, lo suficiente para que ningún problema de tu mundo pueda perturbarte en la sala, y abre bien la mente, lo bastante para creer, como nos enseñó el Principito, que en el caja había un cordero.
PUBLICADA EN www.supernovapop.com, MARZO 2007