lunes, noviembre 05, 2007

EL CASO WELLS (Crítica)

EL CASO WELLS
Dirección: Andrew Lau
Interpretación: Richard Gere, Claire Danes, Kadee Strickland, Avril Lavigne
EEUU, 2007, 101 min


Tenemos a una rubiaza de 17 años con cara de ángel que desaparece un buen día de la faz de la tierra sin dejar rastro. Tenemos a un agente federal especializado en sadomaso, pederastia y todo tipo de delitos –que no juegos- sexuales, cuyos métodos políticamente incorrectos le llevan a la jubilación anticipada. Y tenemos a una segunda rubiaza, algo más madurita, que va a sustituir al prejubilado y que tiene dos semanas para resolver el caso, aprender la instrucción, y hacer frente a sus propios fantasmas.

Cuando ya parecía que en el género, teníamos a Zodiac este año dándolo todo, llega a las pantallas un tal Andrew Lau de dudosa procedencia asiática, y con ganas de hacerle la sombra a David Fincher. Nacido –dicen- en Hong Kong y también conocido como Andrew Lau Wai-Keung, inició su carrera como asistente de dirección en Shaw Studio y gracias a que el tipo se lo curró, empezó a considerársele como posible director. Dicen que hay pocos como él manejando cámaras portátiles para las escenas de acción y que sus mezclas de artes marciales y efectos especiales con ordenador (“The stormriders” y “A man called hero”) son bastante logradas. Por lo demás, sabemos que hace poco fue nombrado Cinematógrafo Asiático del Año en el Festival de Cine de Pusan (la segunda ciudad más grande de Corea del Sur y conocida -por lo visto- por unos manantiales termales que son la leche).
De Richard, pues no sabemos ya si decir algo, puesto que hace unas semanas lo teníamos en el Festival de Cine de San Sebastián acompañado de su mujer Carey Lowell, presentando “La gran estafa” (la peli, no es un juicio de valor al festival) del director sueco Lasse Hallström en la sección Zabaltegui Perlas y recibiendo de manos de Aitana Sánchez Gijón el premio Donostia a su trayectoria. Da la impresión que a estas alturas no se le resiste ningún tipo de género ni de papel: de oficial, de caballero, de gigoló, de yuppie, de músico, de novio plantado… musicales, romántico, drama, clásicos, thriller… otoño, verano, invierno…
El film, no cuenta algo que no sepamos o imaginemos (o hayamos visto en You Tube) sobre la capacidad del ser humano cuando se trata de torturas, vejaciones, maltratos, mutilaciones, violaciones… Debate entre jueces y psiquiatras que intentan dilucidar cuando somos unos degenerados, hasta que punto, unos enfermos, o simplemente, unos hijos de puta.

Publicada en http://www.supernovapop.com/, octubre 2007