lunes, febrero 19, 2007

LA PERRERA (Crítica)

LA PERRERA
Director y guionista: Manuel Nieto Zas
Interpretación: Pablo Riera, Martín Adjemian, Sergio Gorfain…
Uruguay, 2005
109 min


El director uruguayo Manuel Nieto Zas se estrena con su primer trabajo, largometraje que abrió la sección de Horizontes Latinos en el pasado Festival de Cine de San Sebastián de 2006, después de haber trabajado un tiempo en la TV, codirigir el cortometraje Nico & Parke y haberse desenvuelto como asistente de dirección en las películas de Rebella y Stoll, 25 Watts y Whisky, de Lisandro Alonso en Los Muertos y de Paz Encina en Hamaca Paraguaya.

La perrera, película árida y pesimista, nos muestra la crónica de un año en la vida de David, un joven de 25 años definido por la comunidad como un "slacker" (término que espero que entiendan y me ahorren la traducción por esta vez) y que es obligado por su aleccionador padre a construir una casa en un pequeño balneario cerca del océano. El muchacho, aburguesado e indisciplinado a su manera, se encomendará hacendosamente a la dura tarea durante unos meses en los que tendrá que hacer frente, no sólo a las ampollas de sus manos de estudiante, sino a las broncas con el grupo de obreros, poco motivados y menos controlables, con el desengaño amoroso de una ex novia infiel, con la filosofía y la traición del amigo hippy desorientado y pasivo, y los consejos del resto de personajes de la zona, inclasificables pero perfectamente reconocibles.
Una película mezcla de porros, alcohol, hongos alucinógenos, nihilismo y frustración sexual, que viene a confirmar una vez más, que un puñado de hombres abandonado en una isla desierta morirían despedazados.

Rodada entre selva y playa, así en el mar como en el lodo, se nos presenta una historia repetitiva desde la vecina Pizza, birra, faso (1998) de sus vecinos argentinos, y de muchas otras que pretenden mostrar una realidad quizás irreversible, entre la tragedia y la comedia, y que sólo nos ofrecen como único salvavidas la propia maduración personal de cada individuo.

Vienen a mi memoria las palabras de Borges quien definía la poesía como algo inmortal y pobre, aludiendo así a su penuria pero también a su inevitabilidad y vigencia.



PUBLICADA EN www.supernovapop.com , Febrero 2007