miércoles, marzo 21, 2007

ENTREVISTA A MIGUEL CERECEDA

TEXTO: MAR GÓMEZ Y JORGE NAVARRO
FOTO: SARAH BIENZOBAS

Miguel Cereceda (Santander, 1958) es profesor titular de Estética y Teoría de las Artes en los departamentos de Filosofía y de Historia del Arte de la Universidad Autónoma de Madrid. Obtuvo la cátedra de Filosofía de Bachillerato y fue también profesor de Sociología del Arte en la acreditada Facultad de Bellas Artes de Cuenca.
Miembro de la Junta directiva del Círculo de Bellas Artes y crítico de arte en ABC Cultural, con una cantidad ingente de artículos y colaboraciones en diferentes diarios, libros y catálogos, le entrevistamos en su despacho, en unas horas de tutoría entre clase y clase, recibiéndonos ya como ex profesor, en cierta manera orgulloso de sus pupilos y a la par combativo y dispuesto a echarnos por tierra cualquiera de nuestras tesis mal argumentadas.
El recuerdo de sus clases magistrales nos trae a la memoria el método socrático entre la ironía y el humor, el aprendizaje y el juego, algunos momentos de “trágame tierra”, diálogos ionescos, mil anécdotas que todavía hoy provocan nuestra risa y por supuesto, el inevitable cariño hacia esos maestros que nos dejaron su huella.
Nuestra charla llega con la resaca aún de ARCO 2007 y los fastos del Día Mundial de la Mujer Trabajadora, por lo que aprovechamos tal contexto para exprimir dos de sus libros más reputados: “El origen de la mujer sujeto” y “Problemas del arte contemporáne@. Curso de Filosofía del arte en 15 lecciones”.


Se dice que Arco 07 va a mejor después de 26 ediciones, pero su nueva directora habla de cómo otras ferias sin tanta experiencia, ganan posiciones al estar situadas en centros financieros como Londres o Miami. Si ésta es la premisa ¿tiene una feria en Madrid capacidad de competición internacional?
ARCO no deja de ser una feria comercial, es decir, responde a que haya una estructura económica que respalde ese mercado, no se trata de una bienal como las de Estambul o Sao Paulo. En ese sentido, la directora Lourdes Fernández, tiene razón cuando dice que efectivamente, hay ferias más jóvenes como la de Miami Basel o Frieze en Londres con una mayor repercusión comercial y mediática. ARCO es una feria de arte español contemporáneo presente fundamentalmente en España. Se han hecho esfuerzos por invitar a inversores y coleccionistas internacionales, pero a la hora de la verdad corresponde al mercado español. Quizá lo más sorprendente de ARCO no es la posición económica, sino la repercusión mediática y de visitantes que tiene, produciendo un fenómeno mediático y espectacular sorprendente, con gran relevancia en el panorama social y cultural español.

Ciertamente se habla de esa separación entre bienal y feria, pero si nos referimos al número de visitantes, ARCO cuadruplica a Basilea.
Efectivamente, lo que quiere decir que ARCO esta ocupando un espacio que quizá no le corresponde. Aparenta de cara al espectador medio español el gran escaparate del arte contemporáneo, cuando éste debería presentarse en los museos y en grandes exposiciones. Se ha intentado hacer en España bienales, pero no se consolidan. Para una bienal hay que generar una infraestructura importante que les permita tener continuidad.

Si el escaparate es mediático, si la compra es mediática ¿está atrapado el arte dentro de estrategias de marketing?
Si. En el mercado del arte todo pertenece a la estrategia del marketing. Una cosa es el arte como reflexión sobre los problemas de nuestra cultura y otra cosa es su mercado. Sin duda, lo primero no tendría existencia sin lo segundo, una industria cultural que lo respalde. Esto con el cine o con la música pop no plantea problemas. Sin embargo el arte, al suponerse más dedicado a reflexionar sobre grandes problemas, se le quiere redimir de su relación con el mercado. A la hora de la verdad, el cine y la música contemporánea han resuelto esta relación sin contradicciones. Lo mismo empieza a suceder con el arte, las artes plásticas o visuales están aprovechando canales que son evidentemente mercantiles.

¿La pintura y la fotografía siguen mandando?
Si porque la mayor parte de los coleccionistas que hay en España son pequeños, con una colección incipiente de apenas 20 o 30 obras y evidentemente, todavía responden a parámetros tradicionales de adquisición. La pintura pervive y se sigue vendiendo porque hay sofá y encima queda un incómodo espacio en blanco que el hogar burgués tiene que rellenar. La pintura o la fotografía satisfacen muy bien esa necesidad.

Pero los galeristas hablan de un nuevo cliente informado, culto y exigente que sabe lo que quiere ¿es que va el mercado por un lado y la teoría por otro?
La crítica tiene poco que ver y poco efecto sobre el mercado. La experiencia crítica en este aspecto es muy desoladora. Tu puedes criticar a Barceló pero ya está muy por encima de tus críticas, y puedes defender muchísimo a un artista que te entusiasma y tampoco tiene ningún efecto. El crítico tampoco es el juicio último en la Historia del Arte, está más interesado en los planteamientos de un artista o en las aportaciones intelectuales o formales que el trabajo artístico pueda desarrollar. El mercado tiene sus propias leyes y despliegues. Por ejemplo, Manolo Valdés, un artista que de repente se ha sobre valorado muchísimo, y que la crítica ya puede desgañitarse diciendo que no tiene mayor interés, pero el comprador al final busca revalorizar su adquisición ¿no?

Se dice que el arte en España es ya la tercera inversión por detrás de la inmobiliaria.
No lo sé, habría que ver cuanto se invierte en drogas (risas) u otro tipo de cosas. Es cierto que el mercado español está muy comprometido con el ladrillo y que el ladrillo ha llevado a una ampliación del mercado del arte. Te lo cuentan muchos galeristas: la gente compra ahora cuadros para poner en el adosado. Todo esto ha producido una proliferación sorprendente de galerías. En Madrid hay unas 150 galerías de arte contemporáneo funcionando, y dices “como es posible esto, si parece que no hay mercado”. Pues con 150 galerías, algo debe haber.

En tu obra“Problemas del arte contemporane@” afirmas cierta intromisión de la filosofía en el territorio del arte. ¿No ha sido siempre así?
La filosofía siempre ha sido referente para el arte, pero el arte no siempre ha sido referente para la filosofía. Para Spinoza, Leibniz o Descartes, el arte es una cuestión casi ajena. Después de la Revolución Francesa se reconsideran los problemas del arte como un problema filosófico fundamental. El desembarco de la filosofía en el mundo del arte ha producido cosas un poco patológicas que a veces suscitan la indignación de algunos historiadores del arte como si hubiera una invasión de su territorio. Podría mencionar casos de eminentes críticos o teóricos de arte contemporáneo que son filósofos; Fernando Castro, José Luis Brea, Guillermo Solana, tienen una formación filosófica. La propia filosofía se viene orientando hacia los problemas del arte desde el siglo XIX con Schelling y Hegel. En Schopenhauer y en Nietzsche esto es evidente. En el siglo XX, grandes filósofos como Heidegger o la orientación marxista, que es todavía más sorprendente, desembocan en una poderosa teoría del arte, Benjamín o Adorno se ocupan también de estas cuestiones. Esto no es abandonar los problemas tradicionales de la filosofía. Es una evolución concreta que se debe también a un cierto agotamiento, una cierta crisis de la filosofía. El discurso filosófico es siempre el discurso de una crisis. En filosofía no hay acumulación o crecimiento como en la ciencia y esa crisis lleva a replantearse todo desde el principio. La filosofía se esta ocupando de los problemas del arte porque en éste hay un modelo de conocimiento alternativo a los modelos de la ciencia y de la técnica.

En esta pérdida de referencia de los valores culturales ¿cuál es el papel entonces de la creación artística contemporánea?
A mi me gusta una expresión que utilizaba Eva Lootz hablando del arte como “pensamiento salvaje”, es decir, el arte tiene esa capacidad de anticipar cosas. A veces dice lo evidente, pero a veces dice cosas que no se han pensado suficientemente. En este sentido, el arte da a luz. La filosofía reflexiona sobre lo que el arte presenta o representa, no se convierte en una estética normativa que diga lo que el artista tiene que presentar o representar. Sin embargo, también forma parte de la industria del espectáculo y eso permite a críticos como Fernando Castro, hablar de bufonería del arte contemporáneo. Es decir, la característica principal es entretener, servir a los poderosos, como los bufones medievales, un arte boludo, en el sentido argentino. Con ello se pierde un elemento critico importante que a mi me gusta rescatar y reivindicar. Tal vez ese pensamiento salvaje es el que hace aparecer formas expresivas, reflexiones, pensamientos, sentimientos que no están suficientemente puestos a la luz y que es posible que sean lo más interesante del arte.

A propósito del Día de la Mujer Trabajadora oímos palabras como realización, independencia… pero la conquista no parece tal cuando el regalo más solicitado por nuestras alumnas al acabar la Selectividad es el aumento de pecho ¿no crees?
Si y no. Por un lado aparece una mujer mucho más crítica que a la vez que quiere un aumento de pecho quiere un aumento de sueldo. Es decir, que lo cortés no quita lo valiente y al feminismo clásico se ha sumado un feminismo que reivindica la belleza femenina, la seducción, la coquetería, sin que ello suponga necesariamente un compromiso con la sumisión al varón.

Entonces ¿se impone o no el paradigma de la mujer objeto?
Hay que trabajar en la línea colectiva de reivindicación de derechos de la mujer pero en lo que se refiere a las formas de seducción, yo no tengo claro si es una objetualización ya o no. Cuando uno habla con mujeres mayores, y hablo de una experiencia propia reciente, dicen que no les importa ya su inteligencia o su nivel económico sino que lo que echan de menos es su belleza, su poder de seducción. Esto tiene un componente de dominio sobre el otro puramente sexual y que tiene fecha de caducidad, pero no es sólo en la mujer, el homosexual vive la tragedia del mismo modo. Las formas de sexualidad son ricas y no deben subsumirse a la alienación femenina. Por supuesto que hay fenómenos objetivos que son compromiso de todos cambiarlos, por ejemplo ese 30% menos de la masa salarial. Hay que erradicar la discriminación en el mundo académico, adecuar la ratio entre profesores/as y alumnos/as, en esos departamentos que el porcentaje de alumnas son superiores y sin embargo los profesores son el 90% varones. Esto es un objetivo que hay que asumir entre todos. Pero el tema de la mujer objeto de hoy se encuentra también en el varón. El hombre también se ha objetualizado, se depila, se da crema, se perfuma, siendo quizás el modelo histerizado de la cultura contemporánea. En esa objetualización hay una voluntad de seducir al otro, de llegar al deseo del otro, heterosexual u homosexual…El hecho pues, de querer reivindicar la sexualidad es positivo, afirmar las formas más rotundas y más provocativas.

Pero en “El origen de la mujer sujeto” rescatas la idea de la seducción de la palabra, del poder del lenguaje…
Si pero a veces un buen par de tetas también es un signo lingüístico, como lo son unos tacones, como lo son unos pendientes… Hablamos de un mundo simbolizado. ¿Qué significan unos zapatos de tacón? Profesionalidad, seducción, coquetería… Acabamos precisamente de perder a Baudrillard que fue el primero que habló del sistema de los objetos como sistema lingüístico. Nos vestimos de una determinada manera y con ella decimos algo: “estoy disponible” o “no me molesten”. Uno representa con sus signos a un prototipo elegido por él mismo ¿detrás hay estrategia de seducción? Sin lugar a dudas. El despliegue lingüístico que es la apariencia encuentra otro despliegue que enlaza con el lenguaje, con lo verbal, donde el propio deseo se articula como lenguaje y esto es un hallazgo lacaniano: el inconsciente articulado como lenguaje, la estructura lingüística del deseo. Lo que se desea es el deseo del otro: qué me habla, qué me llama, qué me quiere… Esto es lo que nos lleva a autoanalizarnos y en casos patológicos a psicoanalizarnos ¿no? (risas)


PARA www.generacionxxi.com, 2007