jueves, marzo 22, 2007

DIARIO DE UN ESCÁNDALO (Crítica)

DIARIO DE UN ESCÁNDALO
Dirección: Richard Eyre
Interpretación: Judi Dench, Cate Blanchett, Bill Nighy
UK, 2007


En el centro de un secreto con derecho a traición se encontrarán dos mujeres atrapadas. Barbara Covett (Judi Dench) va anotando amargamente todo lo que ocurre a su alrededor en un diario que hará de testimonio de todos los pecados llevados a cabo en su escuela. Su mundo de soledad y rigidez salta por los aires cuando llega a las aulas de secundaria la joven profesora se arte Sheba Hart (Cate Blanchett) encarnando a la esperada y ansiada confidente, alma gemela y leal amiga de la vieja maestra. Los intereses se mezclan, los deseos se confunden, las fidelidades se quiebran.

Bien nos ha enseñado el séptimo arte que los rostros del psicópata pueden ser de lo más impensables y variopintos. Basada en la novela de Zoë Heller y nominada al Oscar como mejor guión adaptado (Patrick Marber) llega la intriga de Diario de un escándalo, dirigida con maestría por Richard Eyre y cuya potencia dramática y psicológica sacude al espectador taciturno que había olvidado aquéllas damas de hierro que gobernaban los patios del instituto y que nos han hecho a más de un@ quemarnos los dedos del cigarro. No es de extrañar que haya sabido exprimir al máximo las letras de la novela porque Eyre acumula un saco de premios como director teatral y se ha atrevido recientemente con la obra de Arthur Miller “El crisol”, protagonizada por Liam Neeson y por la que fue nominado a un Tony al mejor director.

Arropado por el bagaje de Judi Dench (nominada como mejor actriz) de más de 40 años de carrera en la pequeña y en la gran pantalla y los escenarios teatrales, da cuerpo y gesto a la abuelita veneno (implacable como M en la serie de James Bond) y que no gastará en escrúpulos al juzgar, manipular y finalmente, maltratar psicológicamente a aquellos que eviten su abrazo septuagenario.

La inocencia, la bohemia burguesa y el viciosillo irreprimible vendrán de la mano de Cate Blanchett (también nominada como mejor actriz de reparto), que ya nos había seducido como Galadriel, reina de los Elfos en El señor de los anillos de Peter Jackson y en La chica de mis sueños de Cherie Nowlan y hasta malherida y haciendo pipí sujetada por Brad Pitt en la reciente Babel. La justificación para su desliz es que el imperativo de matrimonio más hijos no abastecen el sentido de su vida. Y cómo no, la creemos y la perdonamos.
Atención pues al adolescente pecoso y pecaminoso Andrew Simpon que recibe la réplica, y que al parecer lleva toreando en las tablas de toda Irlanda desde los cinco años, y con tal inicio, y con tal maestra, esperamos más habladurías.

Destacar finalmente la BSO a cargo del también nominado Philip Glass. Su fuerza inunda unos fotogramas desnudos y nos hace tragable una de esas historias que todos hemos oído alguna vez, que nadie sabe nunca cómo sucedió, de la que simplemente un día se dejó de hablar, y que algún escritor, guionista o reportero malintencionado, la trae del pasado.


PUBLICADA EN www.supernovapop.com, MARZO 2007